sábado 6 de diciembre de 2008

CONDUCTAS CENSURADAS

La historia del PJ local cambió el 30 de noviembre.
Finalmente terminó la hegemonía de Rogelio Varese al frente de la conducción partidaria; un liderazgo que en la última década le fue muy funcional a dirigentes bahienses, primero, y juarenses, luego, para hacerse del manejo peronista de la sexta sección y desplazar a los tresarroyenses de las decisiones que por peso político propio este distrito tiene derecho a tomar.
Y, además de favorecer la preeminencia de la conducción foránea del PJ en la sección, un peronismo con caras repetidas y sin ideas contribuyó a la continuidad del vecinalismo en el poder ejecutivo local.
En rigor de verdad, el aislamiento que los concejales varesistas anunciaron al dejar la representatividad del Frente para la Victoria Partido Justicialista, es un regalo de navidad anticipado para Pablo Garate.
El no tener al varesismo dentro de la estructura le permite a Garate y a quienes lo acompañaran en la directiva, intentar devolverle al peronismo tresarroyense el protagonismo institucional que nunca debió perder, ofreciendo una alternativa de gobierno superadora de la propuesta política municipalista que administra el distrito desde hace catorce años.
Dependerá de ellos, sobre todo de las primeras medidas que deben aplicar, si la vuelta a la mística del peronismo local se transforma en una realidad o queda en una mera frase de campaña.
En el análisis de la situación política-institucional que enfrentará la nueva conducción del Partido Justicialista de Tres Arroyos, surge una necesidad. Que es la de contar con un concejal.
Tener un edil no solo posibilita sentar posición institucional directa y pública ante el Departamento Ejecutivo, que debe controlarse como oposición, sino disponer de la atención mediática que acompaña al legislador municipal en el ejercicio de su función.
El concejal a incorporar es, -sin lugar a dudas-, el líder de las 62 organizaciones sindicales peronistas: Rubén López Muñoz.
En caso de concretarse su sumatoria al nuevo proyecto del partido, ambos sectores se verían beneficiados.
Disponer en el salón blanco de un edil cuya banca se denomine “Partido Justicialista”, automáticamente encausa la identidad ideológica del partido que mas afiliados tiene en Tres Arroyos. Además, es la cabecera de playa ideal para aspirar a un desembarco masivo de bancas, en las elecciones legislativas de 2.009, que serán fundamentales para pretender aspirar con real expectativa a la ejecutiva de 2.011.
Y para el sindicalismo también será muy positivo contar con un concejal cuya banca responda a la nomenclatura partidaria. Porque al no haber podido lograr con votos la minoría en el partido, un edil activo significaría, de hecho, pasar a formar parte de la conducción partidaria del nuevo peronismo tresarroyense.
No puede obviarse en este comentario porque perdió la secular conducción del PJ local, que durante casi 20 años se eternizó en el poder partidario.
Hay varios motivos, pero el principal surgió a la luz en el último año. Varese perdió porque sus concejales no ejercieron de opositores. Las propias actas de las sesiones del legislativo muestran que estos tres ediles estuvieron oficiando como una especie de sub-bloque de la administración vecinalista, aprobando todo lo que el Intendente propusiera.
Siendo oposición, se puede hacer cualquier cosa, menos dejar de ser oposición.
Y esto el afiliado peronista lo percibió y lo censuró con su voto en la elección interna del partido.
Esta censura a la conducta institucional representativa que los peronistas aplicaron el 30 de noviembre, no pasó desapercibida al Partido Movimiento Vecinal, que por esas horas discutía en lo interno como hacer para que la voracidad fiscal de Sánchez no los vuelva a poner en una situación como de la de 2.001, cuando el mal uso de la mayoría les significó perder 11 mil votos y salir segundos.
Horas después de la reunión entre el Intendente, sus funcionarios y el Partido con sede en calle Dorrego, Radio 3 y FM 105 publicaron en exclusiva el intento de Sánchez de equilibrar el presupuesto 2.009 creando una tasa de salud, y mencionamos que Aprile y los concejales oficialistas habían rechazado de plano tal posibilidad, exigiéndole al jefe comunal que cierre los números con un plan de reducción de gastos, en vez de crear mas impuestos.
Finalmente, Carlos Sánchez aceptó el NO del Partido Movimiento Vecinal y retiró del legislativo el proyecto para crear la nueva tasa.
Y, como anticipamos en la editorial anterior, Aprile le puso límites a un ejecutivo que abusó usando la mayoría legislativa para avasallar al Pueblo impositivamente. Ahora esperemos que Carlos Sánchez, también le haga caso al Partido que lo llevó al Poder, sobre la necesaria reducción de gastos en la administración municipal.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.

1 comentarios:

Americo dijo...

Marcelo:se olvido un detalle,el impulsor del proyecto,que tiene ascendencia sobre Sanachez,y le impone la agenda es el viajero español,que se mostro preocupado por la suerte de la idea.