sábado 10 de enero de 2009

A PEDIR DE SANCHEZ

El Intendente Carlos Sánchez es una especie de ave Fénix política.
La mitológica ave renace de sus cenizas, y es lo que parece hacer el jefe comunal en cada una de las oportunidades en las que debe enfrentar una crisis; en el último caso partidaria, tras el NO de Aprile, la directiva y los concejales del Movimiento Vecinal a su idea de crear una tasa de salud.
La forma de construir poder del Kirchnerismo vuelve a ofrecerle al Intendente de Tres Arroyos una oportunidad única. La de disponer de una enorme cantidad de dinero para traducirlos en obra pública.
Hay una gran diferencia con las promesas hechas por el ex Presidente Néstor Kirchner aquel 31 de agosto de 2.005, -la gran mayoría de las cuales incumplidas, e incorporadas a este megaplan Federal de Mejoras-.
Tras el conflicto con el campo, -y sobre todo en un distrito que se mueve por el campo-, es indispensable recomponer el potencial electoral, y para ello no hay nada mejor que la obra pública.
Es por esto que este paquete de 120 millones para mejoras en Tres Arroyos, -que incluye al Hospital, 420 viviendas, iluminación, repavimentaciones y pavimentaciones, cloacas y el camino de cintura-, se van a hacer y rápidamente. Porque la consigna es “Ver, para volver a creer”.
Si a este conjunto de realizaciones se le suma la pavimentación del tramo faltante de la ruta 72, -que debería comenzar a construirse en marzo-, nuestro distrito recibirá obras por 240 millones de pesos.
Parece mucho y se lo quiere presentar como un regalo. Pero en realidad es la mitad de lo que Tres Arroyos, -entre retenciones al campo e impuestos generales-, aporta por año al Estado Nacional, quien ahora solo nos devolverá una parte de lo que recauda aquí.
De cualquier manera, las obras son necesarias y, desde el punto de vista de la mejora en infraestructura, serán bienvenidas.
En el hecho de que se ejecuten con prontitud hay un acierto del Intendente, ya que disponía de los proyectos. En esto, Carlos Sánchez fue previsor.
Para que a nuestro jefe comunal lo vuelvan a considerar en la Casa Rosada y Olivos, fue determinante la gestión del Diputado Nacional, doctor Carlos Julio “Cuto” Moreno. El mismo legislador que evitó que el Plan Federal Uno de Viviendas se cayera, porque Sánchez pretendía hacer casas con un metraje superior a las que se hacían en el resto del país.
El Senador Provincial Roberto Fernández aportó lo suyo en el acompañamiento de varios Intendentes de la sexta sección a los encuentros con la Presidente de la Nación.
Ahora hablemos de las implicancias políticas locales que tendrá esta reanudación del romance del Kirchnerismo y el Intendente local, que tuvo momentos de pasión en 2.006 y la primera parte de 2.007.
Es más que obvio que el otorgarle a Sánchez la posibilidad de cortar muchas cintas de inauguración de obras en un año de elecciones no se hará gratis. Nuestro jefe comunal tendrá que pagar un costo político al Poder K.
Recordemos que Carlos Sánchez padeció del Gobierno Nacional la indiferencia absoluta durante más de un año cuando gestionaba por las obras prometidas e incumplidas. Y eso no fue porque le ganó la elección al FPV, sino porque el Partido Movimiento Vecinal le negó al Kircherismo la posibilidad de meter la boleta “K” en los sobres que el vecinalismo repartió para la elección del 2.007.
La negación a la creación de la tasa de salud fue la gota que rebalsó el vaso de la ira contenida de Sánchez, gestada desde hace un año y medio, porque sabía que aquel NO de su propio partido le complicaba la vida en su gestión diaria.
El Kircherismo va a exigir este año la colectora, que es el término técnico para meter su boleta en los sobres vecinalistas. Y tienen que estar sí o sí, según trascendió de altas fuentes “K”.
Ahora, como se logra esto, con el cisma que sufre el oficialismo.
Aprile olvidará que Sánchez lo tildó de mezquino administrador y de representar un pasado retraído?
Pero mas allá de que Aprile ponga la otra mejilla, el Movimiento Vecinal resignará su convicción de independencia que el electorado le reconoció en 2.007, para favorecer la relación del Intendente Sánchez con el Gobierno Kirchnerista?
Por ahora, -y el por ahora en política quiere decir mucho-, nuestro jefe comunal tiene al Poder “K” otorgante. Luego se transformará en exigente.
Hasta que ello ocurra, -o los chacareros en paro le pidan su apoyo público contra el Gobierno Nacional-, la coyuntura política-institucional está a pedir de Sánchez.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.