viernes 3 de julio de 2009

INTERNAS GENERALES

Cómo viene ocurriendo desde 2.003, la elección legislativa de este año fue una reedición de la interna peronista.
En Tres Arroyos, el Movimiento Vecinal se impuso holgadamente, aun perdiendo casi 4.600 votos en relación al comicio de 2.007. Pero esa merma del 26% de votantes no le impidió obtener cinco concejales, y agregar un edil más al bloque oficialista.
Sánchez se consolida con caudal electoral propio, pero, no debe desatender ciertas cuestiones que surgen de los guarismos.
Lo primero es entender que volvió a los parámetros normales de adhesión electoral del vecinalismo, y que el 38% de apoyos que logró es casi un tercio de los rechazos a su gestión manifestados en las urnas, que totalizaron un 62% de los sufragios.
Un párrafo aparte es Claromecó. Allí, el Movimiento Vecinal salió tercero, detrás de la UCR y del PJ. Y hay una sola explicación para esto: los claromequenses rechazan la descentralización en los términos que hoy está planteada.
Lo más destacado de la elección local es el segundo lugar que logró la Unión Cívica Radical. Este apoyo de la gente, traducido en poco más de 6.500 votos, no es gratuito. Los radicales se lo ganaron con convicciones, dignidad y trabajo permanente; porque pese a no contar con concejales, la UCR fue uno de los que mas proyectos presentó a consideración del Concejo Deliberante.
El PJ resultó tercer y esto tiene que ver con su historia de ser incorregibles. Entre la lista oficialista de Garate y las del peronismo disidente de Varese y San Román suman 8.426 votos. Juntos hubieran terminado segundos y logrado un concejal más.
Es cierto que con la catarata de obras enviadas el Gobierno Nacional se favoreció la figura del Intendente vecinalista, pero esto no debe ser “la excusa”, porque entre los votos logrados por la lista del oficialismo local y la del kirchnerismo a nivel nacional hay cinco mil sufragios de diferencia a favor del vecinalismo.
Ese corte de boleta muestra que el electorado diferenció las gestiones y demuestra a los peronistas locales que el problema de su posicionamiento real electoral pasa por su desunión.
Cómo hacer para que en 2.011 se junten Garate, Varese, Garrido, Fernández, San Román y el resto es una pregunta que no puede responder ni el oráculo de Delfos, si aun funcionara.
El 28 de junio, las urnas de Tres Arroyos mostraron que el gran perdedor fue Acción Comunal. Solo logró 986 votos, que estuvieron muy lejos de alcanzar los 3.800 que se necesitan para lograr un concejal, y perderán dos de sus tres ediles.
No corresponde comparar este resultado con la elección de 2.007 porque en esa oportunidad fueron junto al Frente por la Victoria. Si es importante hacer un comparativo cuando se lanzó este partido,- a principios de 2.007-, y como una agrupación solo municipalista.
Por aquella época, -meses antes de unirse al Kircherismo-, Acción Comunal con Graciela De Leo a la cabeza tenía una intención de voto muy similar a la del Intendente Carlos Sánchez.
De cómo se pasa de disputarle palmo a palmo el electorado al oficialismo ejecutivo a terminar con menos del 3% de los votos en una legislativa en poco más de dos años, debería motivar un profundo análisis en el seno de este partido político.
En el plano nacional, Néstor Kirchner perdió la interna peronista en la provincia de Buenos Aires por dos puntos de porcentaje, pero cayó derrotado en la general del país por el 74% de los votos.
Es increíble como todos los analistas políticos reparan en la derrota de Néstor Kirchner a manos de De Narváez por un mero 2% en territorio bonaerense, y nada dicen que en el global de Argentina, los sufragios no kirchneristas representaron el 74,45 %.
Nadie le preguntó a la Presidente de la Nación en la conferencia de prensa sobre el escaso total de votos que el Gobierno Nacional obtuvo en todo el país, que significó solo el 25,55 %.
Será que el periodismo nacional también cayó en la trampa de polarizar la elección con el duelo partidario bonaerense, y así tapar lo que pasa en el resto del país ?
No hay que olvidar algo importante. Kirchner perdió con el que eligió como opositor. Esa polarización inducida con el Properonismo hizo casi desaparecer mediáticamente al Panradicalismo del Acuerdo Cívico y Social, algunos de cuyos integrantes, -como Carrió y Cobos-, favorecieron la estrategia del Gobierno Nacional para sacarlos de la escena de campaña.
En las urnas, la gente hizo que Kirchner perdiera por poco la interna en la provincia de Buenos Aires y por escándalo la general nacional. Pero solo en diciembre se sabrá si en el juego de los aliados en el Congreso, el Gobierno K perdió, empató o ganó las elecciones.
Cuando votamos, expresamos lo que deseamos que nos represente; ahora, atendiendo lo que pasó en las postelecciones de los últimos seis años, podemos estar seguros de que a quienes elegimos nos representarán a nosotros o a ellos?
Tenemos la certeza de que votamos opositores incomprables o negociantes oportunistas?
La respuesta, solo la empezaremos a tener el 10 de diciembre.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.