sábado 10 de diciembre de 2011

AJO Y AGUA

El título es una frase que indica la condición en la que estamos a consecuencia de nuestras propias acciones. “Ajo y agua”, quiere decir: “A JOderse y AGUAntarse”.
El proyecto del presupuesto de gastos y cálculo de recursos municipal para el año próximo determinado por el Ejecutivo es de casi $ 172 millones. En relación al año anterior, el incremento en el cálculo de recursos y el presupuesto de gastos es de unos $ 47.240.000.
Es interesante recordar que en 2.004, -el primer año completo que gobernó Carlos Sánchez-, el presupuesto fue de $ 24.420.300. La diferencia de aumento entre los presupuestos de 2.011 y 2.012 es el doble de lo que necesitaba la Municipalidad de Tres Arroyos para funcionar, cálculo realizado entonces por la administración Aprile.
En éstos ocho años el presupuesto para la operatividad del municipio tresarroyense creció un 707 %; muy por encima de la inflación real acumulada en ese período; y, a su vez, astronómicamente distante
de la recomposición de haberes de los trabajadores municipales, muchos de los cuales se enmarcan en el nivel de pobreza, y en algunos casos, en el de indigencia.
Aunque éste año la oposición no caiga en la táctica oficialista para transferirles el costo político de las subas, en el Concejo Deliberante al vecinalismo “Sanchista” le dan los números para aprobar el quinto aumento de las tasas en seis años. Para los efectos prácticos de ésta editorial, debemos recordar que en ocho años de Intendente Aprile nunca aumentó las tasas, ni siquiera cuando los costos de los insumos se le cuadriplicaron de la noche a la mañana por la devaluación.
Otro detalle imposible de obviar en un análisis comparativo, es que, además de las repetitivas subas de las contribuciones municipales, durante la presente administración comunal se crearon dos nuevas tasas y se aplicó una revaluación en la de urbanos. Esto último si lo hizo Aprile, bajo la forma de una rezonificación.
No está en discusión la dedicación al trabajo del actual y electo jefe comunal, -la que reconocemos cómo excepcional-, pero volviendo al eje de la nota de opinión, la pregunta es: porque Aprile gobernaba con tan poca plata, y Sánchez necesita tanto dinero para hacer funcionar a la municipalidad ?
La respuesta está la forma de administrar.
El “Aprilismo” aplicaba a rajatabla los postulados fundacionales del vecinalismo, que fueron los de racionalización del gasto público, -por sueldos de funcionarios austeros y concentración de la estructura funcional-; y eficiencia en la prestación de los servicios, al optimizar lo disponible y aplicar controles estrictos sobre las existencias.
El “Sanchismo” hace lo contrario, provocando que el gasto se dispare y necesiten aumentar los ingresos municipales en forma permanente.
Ahora bien, estas dos formas de administrar el municipio, -para el contribuyente, la primera barata y la segunda cara-, se pusieron a consideración popular en la interna abierta del 14 de agosto.
Y por una diferencia de 8 a 2 ganó la costosa.
Ajo y agua.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné