lunes, 25 de febrero de 2019
MOMENTO RADICAL
El PRO cometió un error al ir a internas en La Pampa; una derrota sabida, que al macrismo le complica mucho en lo interno.
En la elección primaria para gobernador, el radical Daniel Kroneberger venció al ex futbolista Carlos Mac Allister. La derrota macrista en La Pampa muestra varias cuestiones; todas negativas para el armado del PRO, que se producen cuando no deben cometerse errores: en el inicio del año electoral donde se renuevan ejecutivos.
En intención de voto, el postulante del PRO era de regular para abajo, pero era el candidato del presidente Macri. El caso Mac Allister le debería terminar de enseñar al gobierno que no siempre las figuras con protagonismo mediático aseguran un triunfo electoral. El radicalismo pampeano demostró que vale más la presencia territorial.
En la derrota del PRO en La Pampa se vieron otras dos cuestiones. La primera es el voto negativo de Macri que se traslada a sus candidatos. Es por esto que la gobernadora Vidal quería separar su elección de la del presidente. La segunda es indirecta pero determinante: como juega el peronismo en una interna abierta entre macristas y radicales. Es innegable que en la Pampa hubo mucho voto peronista a favor del candidato radical buscando lo que se logró: que perdiera el hombre del presidente.
Las PASO dan la posibilidad de que terceros participen definiendo candidaturas de sus futuros contrincantes. Y ese no es un dato menor para lo que se puede venir.
En La Pampa, la conducción nacional del PRO permitió abrir una caja de Pandora cuyo resultado negativo se les viene en contra multiplicándose en un año donde la división del peronismo les facilitaba las cosas. Y como en la historia, en el fondo de la caja de Pandora los radicales encontraron la esperanza a partir del triunfo de su candidato. Eso hizo resucitar a la UCR; hoy los radicales vuelven a reconocerse integrantes de un partido político importante. En 2015 y 2017 el PRO usó la logística electoral nacional radical, casi gratis. El macrismo nunca incluyó a la UCR como parte integrante de una coalición gobernante. Durante casi cuatro años se impuso en el radicalismo la postura de Ernesto Sanz: de apoyar a Macri aún sin recibir casi nada institucional a cambio y sin cuestionarlo para evitar romper Cambiemos: una alianza que solo existe en lo electoral, porque las decisiones del gobierno son totalmente macristas. Ahora, el triunfo en La Pampa reactivó el fuego radical, y piden lo que se merecen después de tanto acompañamiento sin casi devolución: competir en primarias con el PRO para definir las candidaturas a lo largo y ancho del país, incluyendo la postulación para presidente de la Nación.
Por qué el macrismo, sabedor que con Mac Allister perdía, no evitó la interna cuyo resultado provocaría un cisma interno por el lógico reclamo radical ?, es la gran pregunta. Pero no hay que olvidar que en la historia pasaron cosas así. Hace 3.300 años que el mundo se pregunta porque los troyanos permitieron, sin sospechar, el ingreso a su ciudad de los griegos ocultos en el caballo de Troya.
Ya hemos mencionado que las PASO son un despilfarro de dinero y no deberían hacerse. Pero en lo político ahora para el PRO pasa a ser una necesidad que no se hagan. Macri se expondrá a perder una interna a manos de un candidato radical en una primaria abierta, donde un gran caudal de votos puede ser manejado por el peronismo ? Y si el presidente se niega a darle las internas a los radicales, que hará la UCR, seguirá en Cambiemos o se irán de la coalición y competirán por las suyas ?
Hasta la próxima-
Marcelo Mouhapè Furnè
lunes, 18 de febrero de 2019
CAMBIO DE ROLES ?
En un año donde la recesión se prolonga, el gobierno debe aplicar medidas para lograr una reactivación general del consumo, y para bajar los costos empresariales evitando profundizar la continuidad de despidos masivos o el cierre total de fuentes laborales. En esto último el gobierno nacional hizo algo; pero en lo primero, la gobernadora Vidal hizo todo lo contrario.
La administración Macri elevó el mínimo no imponible para aportes patronales. Se lo actualizó un 46 %, casi en línea con la inflación real de 2018, -que según el INDEC fue del 47,6 %-, pasando de $12.000 a $17.509.
La modificación rige a partir del primero de enero, con lo cual esa baja en los costos salariales ya beneficia a las muy resentidas arcas de los empleadores, acuciados por la suba de tarifas general y por la baja en las ventas en particular.
La buena noticia vino desde el gobierno nacional. Pero, a contramano de lo que siempre pasaba donde Macri era el malo de la película y la gobernadora bonaerense quedaba afuera de las consecuencias de las críticas por las medidas nacionales, ahora es María Eugenia Vidal quien queda expuesta al cuestionamiento general por aplicar una resolución que afecta injustamente a la gente. Se trata la de trasladar a los usuarios el déficit que las empresas energéticas tuvieron con la mega devaluación de mediados del año pasado. Eso lo intentó hacer el gobierno nacional y lo tuvo que dejar sin efecto porque le llovieron las críticas; y fue el comienzo del fin del por entonces Ministro de Energía, Iguacel.
Por decisión de la gobernadora Vidal, desde este mes los usuarios bonaerenses de energía eléctrica deberán pagar lo que las empresa perdieron por inflación. Será incluido en la factura de marzo en un item denominado "Incremento de Costos Tarifarios (ICT)".
El gobierno de la Provincia nos hará pagar el costo del desequilibrio empresarial provocado por las malas decisiones económicas del gobierno nacional. El mismo gobierno nacional que no aplicó esta medida ante el lógico enojo de la gente. Y lo que perdió la población por la mega devaluación, quien nos lo devuelve ?
Mas allá de la obvia injusticia en la decisión de la gobernadora, en esto surge un dato político muy interesante: es la primera vez que dos decisiones administrativas simultáneas de la nación y de la provincia muestran a Macri como el bueno y a Vidal como la mala. Será una coincidencia, o una estrategia electoral ?
Hasta la próxima.
Marcelo Mouhapé Furné.
lunes, 11 de febrero de 2019
AÑO ELECTORAL SIN PASO
En la editorial anterior, celebré la decisión de no desdoblar los comicios bonaerenses y propuse avanzar en el necesario recorte de gastos políticos eliminando las internas PASO. Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) fueron creadas en 2009 durante la gestión kirchnerista; pero en su marco nunca definieron más del 25 % de las postulaciones. Es un filtro abierto innecesario y costosísimo; además de significar un trastorno para los electores al sumar otro comicio general.
El foro de Intendentes del PRO se reunió hace pocos días en Vicente López para analizar los pasos a seguir al coincidir en que las PASO deben eliminarse. La reunión la presidió el jefe comunal de ese distrito, Jorge Macri, primo del presidente de la Nación.
En este encuentro se dio a conocer el gasto actualizado que supondrían las internas abiertas PASO: $ 5.600 millones. Un festival de despilfarro de dinero en el año donde la población debe hacer aún más esfuerzos ante el ajuste del "Déficit Cero" estatal impuesto por el Fondo Monetario.
En el encuentro de Intendentes del PRO se pusieron en la mesa los mismos argumentos que en estas notas de opinión vengo planteando desde hace años: que las internas partidarias deben resolverlas directamente los afiliados y ser pagadas por los partidos políticos que dirimen postulaciones. Movilizar a todo un país para que la cuarta parte de las listas a presentar se conforme indirectamente es un despropósito mayúsculo.
Ya hubo un intento de que haya una cuarta elección para los bonaerenses, cuando algunos intentaron hacer primar sus intereses personales por sobre los del conjunto sin percatarse de que la gente quiere lo contrario. Ahora, -con la eliminación de las internas abiertas PASO-, la clase política tiene otra posibilidad de demostrarle al Pueblo que ante la necesidad del ajuste son los dirigentes los primeros que deben recortar el gasto.
La lógica, -sobre todo ante nuestra coyuntura recesiva-, indica que debe haber una elección general y una segunda vuelta presidencial, que es un hecho. Y LISTO.
Hasta la próxima.
Marcelo Mouhapé Furné.
lunes, 4 de febrero de 2019
PRIMÓ EL SENTIDO COMÚN
En la editorial del 7 de enero pasado, -titulada "Servidores Servidos"-, criticamos la posibilidad de que se desdoblaran las elecciones bonaerenses, porque un nuevo comicio supondría una complicación para los electores y un despilfarro de dinero en el mismo año en que a la población se le pide un esfuerzo extremo porque rige el ajuste del "Déficit Cero", impuesto por el Fondo Monetario al asistir al gobierno nacional con 50 mil millones de dólares.
La idea de separar las elecciones municipales es de Sergio Massa, y Marìa Eugenia Vidal pretendió usarla para lograr su objetivo político propio, buscando sumarse al desdoblamiento comicial y separarse de un Macri que la perjudicaría si fueran en la misma boleta.
Pese a que se había creado una comisión bicameral que emitiría un dictamen el 28 de febrero, Macri le hizo caso a Marcos Peña y paró en seco el intento de escisión electoral de la gobernadora. El NO del presidente se basó en el mismo razonamiento que hicimos en la editorial de hace un mes: "separar su elección de la de Macri expondría al presidente como un gobernante deficiente, debilitando su intento de reelección". Ante la coyuntura con afectación electoral, lo de Vidal era políticamente lógico, pero partidariamente inaceptable.
Este temblor en el macrismo gobernante da muchísima tela para cortar en lo político; pero ese tema lo abordaré más adelante porque me interesa continuar en el análisis de seguir eliminando innecesarios gastos políticos.
Al quedar sin efecto el desdoblamiento de los comicios municipales, de cuatro elecciones posibles para los bonaerenses se vuelve a la de tres: las internas PASO para las nacionales; las elecciones generales; y la segunda vuelta electoral, que en el escenario actual es un hecho.
Mi pregunta es: se justifican las PASO, una primaria general, teniendo en cuenta que la realidad muestra que en esas internas solo se definen el 25 % de los candidatos ?
La respuesta lógica es NO. Y para esto insisto en lo comentado hace un mes: no hacer las PASO. En el caso de que en algún partido haya pujas, que se defina por el sistema anterior de internas: donde votan los afiliados y son pagadas por los partidos políticos.
Hasta la próxima.
Marcelo Mouhapé Furné
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