Allá por 2.001, el rasgo distintivo de nosotros, -los Argentinos-, eran los ojos color tristeza.
Ese era el año cuando nuestro país se derrumbaba, y creíamos que no había salida.
Pero la hubo.
La clase política que supimos conseguir tiene pérdidas de memoria selectivas y una desvergüenza absoluta.
No recuerdan que la crísis cuasiterminal del 2.001 la provocaron ellos, y olvidan que la solución se produjo por el esfuerzo conjunto del Pueblo, y donde los fondos aportados por el campo fueron la base de sustento económico que recompuso un entramado social en vías de disolución.
Salimos de aquella tragedia y avanzamos mucho gracias al viento de cola de la suba de precios internacionales de los comoditties.
El líquido de ese derrame famoso en que la primera gestión K basó su incremento de imagen positiva, provino de los productos del campo.
Hoy, centralizando el poder en la caja unitaria, el estado nacional lleva a un extremo la confiscación por retenciones a la producción agrícola, -en paralelo con una desatención a las otras actividades del campo-, que conduciran a las economías regionales que de él dependen, -como la tresarroyense-, a un panorama de corto plazo similar al del 2.001.
Otra vez el desempleo, otra vez la incertidumbre, otra vez el desamparo, otra vez los jovenes viendo en Ezeiza la única salida para aspirar a construir un proyecto de vida sustentable.
Por más esfuerzo que como comunidad hagamos, siempre nuestra clase política lleva a los pueblos del interior a ese nefasto otra vez.
Pero todavía tenemos esperanzas de que esto no ocurra.
De que esta vez haya tiempo de cambiar la historia, antes de que muchos Argentinos vuelvan a quedarse sin historia.
En la editorial del 10 de mayo, titulada “La hora de los Intendentes”, dijimos que no había posibilidades de arreglo entre el Gobierno y el campo por la vía del diálogo, porque la administración K le había tomado el tiempo a los dirigentes ruralistas.
Lamentablemente, no nos equivocamos en aquel diagnóstico.
También en esa nota de opinión, remarcamos que la única salida que veíamos era la política institucional de abajo hacía arriba. De la célula básica del sistema que reside en las Municipalidades, hacía la Gobernación, y desde allí al Poder Ejecutivo de la Nación.
El miércoles 28, el Concejo Deliberante de Tres Arroyos hizo algo muy importante. Le dio al Intendente la herramienta de apoyo institucional que necesita para masificar el reclamo ante Scioli.
Y porque lo decimos?
Porque el jefe comunal ratificó su cargo por un porcentaje muy importante de los votos, pero en el legislativo están representados casi el cien por cien de los electores locales.
Creemos que tras ese pronunciamiento político-institucional, los pasos a seguir son buscar que todos los Concejos Deliberantes de los distritos campo-pendientes adhieran a esa iniciativa o con una propia en similar sentido, y que a partir de eso los Intendentes de todos esos partidos se presenten ante el Gobernador, con números en la mano, y lo convenzan de que debe mediar ante la Presidente para bajar las retenciones, retrotrayéndolas al 10 de marzo.
Es cierto que el Gobernador Scioli se mostró siempre a favor del Poder central, pero si todos los Intendentes le muestran la realidad en cuanto a que este nivel de confiscación provocará el colapso de los distritos municipales, y que, por carácter transitivo, el corte de la cadena de pagos hará lo propio en la administración provincial, es posible que el Gobernador cambie de opinión.
La dependencia partidaria también tiene un límite. Y ese límite lo marca la realidad de que si se cae el interior bonaerense, se cae la provincia en su conjunto, y en esa caída al precipicio también se irán las aspiraciones del propio Scioli a ejercer la Presidencia de la Nación algún día.
La puja aún no está perdida. Pero en ella no deben asumirse roles que les caben a otros.
Los que deben pelear desde lo institucional porque esa confiscación abusiva no destruya a Tres Arroyos, son nuestros representantes que cobran elevados sueldos pagados por el Pueblo. Hablamos del Intendente, de los concejales, y de los legisladores, -nacional y provincial-, que tenemos.
Si los ojos color tristeza, en vez de ser transitorios como en 2.001 se convierten en permanentes, serán ellos los culpables, y deberán explicarles a las nuevas generaciones porque permitieron que una chequera política centralista fuera más fuerte que sus convicciones para evitar que a sus hijos y nietos les robaran el futuro.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
sábado 31 de mayo de 2008
lunes 26 de mayo de 2008
PAPELONES REPETIDOS
Hace poco más de dos años, -en marzo de 2.006-, fuimos noticia nacional.
Todavía se recuerda el cartel rojo de “Crónica TV” con un último momento titulado: “Escándalo en la Policía de Tres Arroyos. Tras allanamiento a la seccional, detienen al Capitán Faure por tráfico de influencias”.
Pasaron 26 meses y el papelón vuelve a repetirse.Otra vez, la Justicia allanó la Estación Policial, y, de nuevo, se detiene a un alto mando; en este caso el Jefe de la Policía Comunal, Capitán Walter Solari, por encubrimiento agravado.
Esto que nos pasa, ocurre porque las autoridades electas de este distrito heredan por protocolo transferencias provinciales, y en lo operativo incumplen con la Ley que las regula.
Revisemos las responsabilidades de quienes tienen, directa o indirectamente, que controlar a la Policía Comunal, y no lo hacen.
Empecemos por el Intendente.
La Ley Provincial 13.210, -que organiza las Policías Comunales-, dice lo siguiente:
ARTICULO 7º: Cada Intendente diseñará las políticas preventivas y las acciones estratégicas de la Policía Comunal de Seguridad, que impartirá al Jefe de dicho Cuerpo para el desempeño de la fuerza policial, a través del funcionario que él podrá designar.
Ahora veamos las responsabilidades del Foro Municipal de Seguridad.Según la Ley de Seguridad Pública bonaerense, los Foros deberán:Evaluar el funcionamiento y las actividades de las Policías de la Provincia; formular sugerencias y propuestas; y derivar a la Policía inquietudes y demandas de la población.
Está claro que el Jefe Comunal incumple en la planificación de políticas preventivas de seguridad, porque los resultados muestran que, o nunca hubo una estrategia en este sentido, o que es muy mala, y en vez de corregirla se continuó en el error.
El Foro Municipal de Seguridad no solo nunca controló a la policía, sino que, -como apéndice del ejecutivo-, se lo pasa defendiendo a una fuerza que va de escándalo en escándalo.
Entre los casos de los Capitanes Faure y Solari, -y sin mencionar los cuatro asesinatos donde en algunos casos ya hubo sentencia o se tramita la causa con detenidos-, pasó lo siguiente:En 2.006, 50 asaltos a viviendas de campos o quintas, algunos muy violentos No se detuvo a nadie ni se esclareció ningún hecho.
Entre 2.007 y lo que va de 2.008, 70 asaltos pesadilla en perjuicio de ancianos que despiertan en la madrugada con delincuentes a los pies de la cama. No hubo detenciones ni esclarecimientos.
En agosto de 2.007, un atraco a una agencia de viajes en la primer cuadra de calle Lavalle terminó con los delincuentes huyendo en el sentido contrario al que el Capitán Cernadas había dicho por radio que iban. Antes de escapar, los maleantes se pasearon por la ciudad mientras dos patrulleros que los perseguían se inutilizaban, al chocar con un auto en una esquina o con un terraplén.
A fines del año pasado las colisiones de patrulleros marcaron un récord difícil de superar. Tres móviles policiales chocaron entre sí cuando iban en fila india en Belgrano y ruta 228.
Durante los dos últimos años hubo innumerables robos en viviendas, otros tantos asaltos a comercios, robos con daños en escuelas, sustracciones de o en vehículos, y hurtos de motos y bicicletas.
En enero del año en curso, la doctora Bárbara García estuvo al borde de la muerte al ser apuñalada varias veces por un joven, a quien ella aseguró haber notificado previamente a la policía que la seguía.
Pese a todo esto, el Concejo Deliberante, -una de cuyas funciones es la de auditar a un ejecutivo que asumió la Policía Comunal-, nunca creyó necesario utilizar el recurso institucional para interpelar al Intendente por el desempeño de la Policía Comunal.
Solo el ser humano es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra; pero solo las autoridades político-institucionales de Tres Arroyos, son capaces de, -ante el tropiezo repetido-, echarle la culpa a la piedra, en vez de ver por donde caminan.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
Todavía se recuerda el cartel rojo de “Crónica TV” con un último momento titulado: “Escándalo en la Policía de Tres Arroyos. Tras allanamiento a la seccional, detienen al Capitán Faure por tráfico de influencias”.
Pasaron 26 meses y el papelón vuelve a repetirse.Otra vez, la Justicia allanó la Estación Policial, y, de nuevo, se detiene a un alto mando; en este caso el Jefe de la Policía Comunal, Capitán Walter Solari, por encubrimiento agravado.
Esto que nos pasa, ocurre porque las autoridades electas de este distrito heredan por protocolo transferencias provinciales, y en lo operativo incumplen con la Ley que las regula.
Revisemos las responsabilidades de quienes tienen, directa o indirectamente, que controlar a la Policía Comunal, y no lo hacen.
Empecemos por el Intendente.
La Ley Provincial 13.210, -que organiza las Policías Comunales-, dice lo siguiente:
ARTICULO 7º: Cada Intendente diseñará las políticas preventivas y las acciones estratégicas de la Policía Comunal de Seguridad, que impartirá al Jefe de dicho Cuerpo para el desempeño de la fuerza policial, a través del funcionario que él podrá designar.
Ahora veamos las responsabilidades del Foro Municipal de Seguridad.Según la Ley de Seguridad Pública bonaerense, los Foros deberán:Evaluar el funcionamiento y las actividades de las Policías de la Provincia; formular sugerencias y propuestas; y derivar a la Policía inquietudes y demandas de la población.
Está claro que el Jefe Comunal incumple en la planificación de políticas preventivas de seguridad, porque los resultados muestran que, o nunca hubo una estrategia en este sentido, o que es muy mala, y en vez de corregirla se continuó en el error.
El Foro Municipal de Seguridad no solo nunca controló a la policía, sino que, -como apéndice del ejecutivo-, se lo pasa defendiendo a una fuerza que va de escándalo en escándalo.
Entre los casos de los Capitanes Faure y Solari, -y sin mencionar los cuatro asesinatos donde en algunos casos ya hubo sentencia o se tramita la causa con detenidos-, pasó lo siguiente:En 2.006, 50 asaltos a viviendas de campos o quintas, algunos muy violentos No se detuvo a nadie ni se esclareció ningún hecho.
Entre 2.007 y lo que va de 2.008, 70 asaltos pesadilla en perjuicio de ancianos que despiertan en la madrugada con delincuentes a los pies de la cama. No hubo detenciones ni esclarecimientos.
En agosto de 2.007, un atraco a una agencia de viajes en la primer cuadra de calle Lavalle terminó con los delincuentes huyendo en el sentido contrario al que el Capitán Cernadas había dicho por radio que iban. Antes de escapar, los maleantes se pasearon por la ciudad mientras dos patrulleros que los perseguían se inutilizaban, al chocar con un auto en una esquina o con un terraplén.
A fines del año pasado las colisiones de patrulleros marcaron un récord difícil de superar. Tres móviles policiales chocaron entre sí cuando iban en fila india en Belgrano y ruta 228.
Durante los dos últimos años hubo innumerables robos en viviendas, otros tantos asaltos a comercios, robos con daños en escuelas, sustracciones de o en vehículos, y hurtos de motos y bicicletas.
En enero del año en curso, la doctora Bárbara García estuvo al borde de la muerte al ser apuñalada varias veces por un joven, a quien ella aseguró haber notificado previamente a la policía que la seguía.
Pese a todo esto, el Concejo Deliberante, -una de cuyas funciones es la de auditar a un ejecutivo que asumió la Policía Comunal-, nunca creyó necesario utilizar el recurso institucional para interpelar al Intendente por el desempeño de la Policía Comunal.
Solo el ser humano es capaz de tropezar dos veces con la misma piedra; pero solo las autoridades político-institucionales de Tres Arroyos, son capaces de, -ante el tropiezo repetido-, echarle la culpa a la piedra, en vez de ver por donde caminan.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
domingo 18 de mayo de 2008
SER, Y PARECER SER
Un instante de irreflexión, siempre nos lleva a una prolongada insatisfacción.
Eso nos pasa a los Argentinos cuando votamos.
Y nos ocurre en todos los niveles. Recuerden sino.
En las dos elecciones que el Intendente Sánchez recibió el apoyo masivo de la gente, les respondió con una suba de tasas.
Y al lograr la mayoría en el Concejo Deliberante, el Vecinalismo incluso se da el lujo de aprobar un impuestazo de hasta un 700 %, violando la Constitución Nacional, incumpliendo con la Ley Orgánica de las Municipalidades y desconociendo un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En el plano provincial nos pasó lo mismo.
Con el Gobernador Solá tuvimos aulas sin calefacción, el envío de partidas totalmente insuficientes para los comedores escolares, y chicos que debían ir a la escuela a dedo porque no había fondos para el transporte rural.
Pero, en la elección de hace siete meses, se avaló la continuidad de un modelo que aspira dinero de un interior al que ignora, para asistir a un conurbano improductivo pero con el suficiente caudal de votos para asegurar al oficialismo permanecer en el Poder.
Y que hablar de la Nación.
Ya en octubre del año pasado, hacía rato que el estado Nacional nos venía confiscando centenares de millones de pesos por año e impidiendo así el pleno desarrollo de nuestro distrito.
No obstante esto, en Tres Arroyos ganó con holgura la nueva versión K.
Entonces, la pregunta es:Somos masoquistas, o extremadamente crédulos ?.
El martes 13 fue un día histórico en Tres Arroyos.
Fue la jornada en que el Pueblo tresarroyense le mostró al país el mejor ejemplo de la comunión real que existe entre el campo y la ciudad; un vínculo que el Gobierno Nacional, -con la colaboración de cierta Prensa-, intentó infructuosamente cortar.
El sábado 17, la comunidad toda volvió a acompañar al campo con su presencia en el acto donde habló Alfredo de Angeli, símbolo de la protesta ruralista.
Allí, los cinco oradores pidieron lo mismo que venimos solicitando en las editoriales desde que comenzó el paro rural: Que la clase política de los distritos campo-dependientes, Gobernadores, Intendentes y Concejos Deliberantes, se jueguen con presencias activas y acciones institucionales concretas y públicas en adhesión al campo.
Tengo la impresión de que este conflicto servirá como bisagra para la evaluación de los políticos.
La gente ya no admite más versos de ocasión, sino que exige actitudes firmes y públicamente comprometidas.
Ya no se soportan las oportunas ausencias, las firmas de papelitos no oficiales, o pasivas presencias como oyentes.
La ciudadanía espera que los que ocupan cargos políticos se jueguen subiendo al mismo escenario donde los dirigentes de las entidades y los productores independientes ponen la cara, y hablen, sumando así la voz del pueblo que los eligió para representarnos.
Es rara la actitud de nuestros representantes políticos.
Cuando vienen los funcionarios nacionales y provinciales, que se llevan lo que nos pertenece y solo nos devuelven migajas, todos se afanan para desplegarles a sus pies una alfombra roja y se suman a la foto de ocasión para el album familiar.
Pero cuando aparece una cámara que puede mostrarlos ante los ojos de una Casa Rosada o de una Gobernación Bonaerense como convalidantes de una protesta justa en defensa del motor que hace andar nuestra economía, surge la tendencia al escapismo.
El 13 de mayo durante el tractorazo y el 17 de mayo con el acto en el escenario de la Fiesta Provincial del Trigo, Tres Arroyos mostró un Pueblo que es.
Nuestras autoridades con mandato concedido, se contagiarán, y dejarán de parecer ser, para ser?
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
Eso nos pasa a los Argentinos cuando votamos.
Y nos ocurre en todos los niveles. Recuerden sino.
En las dos elecciones que el Intendente Sánchez recibió el apoyo masivo de la gente, les respondió con una suba de tasas.
Y al lograr la mayoría en el Concejo Deliberante, el Vecinalismo incluso se da el lujo de aprobar un impuestazo de hasta un 700 %, violando la Constitución Nacional, incumpliendo con la Ley Orgánica de las Municipalidades y desconociendo un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En el plano provincial nos pasó lo mismo.
Con el Gobernador Solá tuvimos aulas sin calefacción, el envío de partidas totalmente insuficientes para los comedores escolares, y chicos que debían ir a la escuela a dedo porque no había fondos para el transporte rural.
Pero, en la elección de hace siete meses, se avaló la continuidad de un modelo que aspira dinero de un interior al que ignora, para asistir a un conurbano improductivo pero con el suficiente caudal de votos para asegurar al oficialismo permanecer en el Poder.
Y que hablar de la Nación.
Ya en octubre del año pasado, hacía rato que el estado Nacional nos venía confiscando centenares de millones de pesos por año e impidiendo así el pleno desarrollo de nuestro distrito.
No obstante esto, en Tres Arroyos ganó con holgura la nueva versión K.
Entonces, la pregunta es:Somos masoquistas, o extremadamente crédulos ?.
El martes 13 fue un día histórico en Tres Arroyos.
Fue la jornada en que el Pueblo tresarroyense le mostró al país el mejor ejemplo de la comunión real que existe entre el campo y la ciudad; un vínculo que el Gobierno Nacional, -con la colaboración de cierta Prensa-, intentó infructuosamente cortar.
El sábado 17, la comunidad toda volvió a acompañar al campo con su presencia en el acto donde habló Alfredo de Angeli, símbolo de la protesta ruralista.
Allí, los cinco oradores pidieron lo mismo que venimos solicitando en las editoriales desde que comenzó el paro rural: Que la clase política de los distritos campo-dependientes, Gobernadores, Intendentes y Concejos Deliberantes, se jueguen con presencias activas y acciones institucionales concretas y públicas en adhesión al campo.
Tengo la impresión de que este conflicto servirá como bisagra para la evaluación de los políticos.
La gente ya no admite más versos de ocasión, sino que exige actitudes firmes y públicamente comprometidas.
Ya no se soportan las oportunas ausencias, las firmas de papelitos no oficiales, o pasivas presencias como oyentes.
La ciudadanía espera que los que ocupan cargos políticos se jueguen subiendo al mismo escenario donde los dirigentes de las entidades y los productores independientes ponen la cara, y hablen, sumando así la voz del pueblo que los eligió para representarnos.
Es rara la actitud de nuestros representantes políticos.
Cuando vienen los funcionarios nacionales y provinciales, que se llevan lo que nos pertenece y solo nos devuelven migajas, todos se afanan para desplegarles a sus pies una alfombra roja y se suman a la foto de ocasión para el album familiar.
Pero cuando aparece una cámara que puede mostrarlos ante los ojos de una Casa Rosada o de una Gobernación Bonaerense como convalidantes de una protesta justa en defensa del motor que hace andar nuestra economía, surge la tendencia al escapismo.
El 13 de mayo durante el tractorazo y el 17 de mayo con el acto en el escenario de la Fiesta Provincial del Trigo, Tres Arroyos mostró un Pueblo que es.
Nuestras autoridades con mandato concedido, se contagiarán, y dejarán de parecer ser, para ser?
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
sábado 10 de mayo de 2008
LA HORA DE LOS INTENDENTES
Casi al mismo tiempo que la dirigencia ruralista, -harta de que le tomaran el pelo-, se levantó de una mesa de diálogo a la que la administración "K" nunca aportó contenido, el Gobierno Nacional difundía que la recaudación de abril creció un 52 % gracias a la inflación y a las retenciones.
Con respecto a lo primero blanqueó una postura.
Y es la de que al ejecutivo nacional no le interesa combatir a la creciente inflación, porque cuanto más suben los precios más recauda el estado central por aumento del IVA y del impuesto a las Ganancias.
En cuanto a las retenciones móviles, la confiscación se hizo muy evidente a partir de la protesta del campo.
Días atrás, en la Cámara Económica, el secretario de la Sociedad Rural de Tres Arroyos, doctor Rogelio Echemendi, brindó datos muy esclarecedores sobre este despojo.
Mencionó que mientras la Presidente aseguraba que los ingresos tributarios que aporta el campo representaban un insignificante 1,7 %, la realidad comprobable es que ascienden al 35 %.
Remarcó que con las nuevas alícuotas, en 2.008 el campo aportará al erario nacional 13.500 millones de pesos no coparticipables.
Un monto enorme, superior a los 12.000 millones que recibe la propia Provincia de Buenos Aires del Gobierno central por coparticipación.
Y con respecto a las promesas hechas, -presentadas como fomento a pequeños productores pero en la práctica para dividir al campo-, ejemplificó que en 2.006 las retenciones en la soja y el girasol se aumentaron cuatro puntos para compensar a productores de trigo.
Pero de los 1.500 millones de pesos extras que ingresaron para ser destinados a tal fin, solo 80 millones, -lo que representa el 5 %-, les llegó a los chacareros durante 2.007.
El 95 % restante fue a parar como subsidios a empresas alimenticias de productos terminados.
Los números son más que claros, como para seguir dando cifras.
Treinta y cinco días de un diálogo unilateral, -con un Gobierno receptor sordo, pero no mudo-, demostró que por esa vía nunca se lograrán las soluciones que los productores buscan.
Creo que la única posibilidad de que se haga entrar en razones a la administración de Cristina Fernández de Kirchner es adoptando su metodología beligerante, pero a la inversa.
Los “K” aplican un principio de acción política que viene desde los tiempos muy anteriores a Cristo, y que es la de lograr una cohesión interna a partir de la creación de enemigos externos.
En este caso el contrincante de turno es el campo. Pero antes lo fue la Iglesia, las Fuerzas Armadas, étc, étc, étc.
Los Kirchner se sienten cómodos con esta estrategia, y siempre les resultó. Se aprovechan de la ausencia del debate. Por eso no hubo listas opositoras a la candidatura de Néstor a la Presidencia del PJ. Las eliminaron.
No están acostumbrados al enfrentamiento interno, y es ahí, dentro de la estructura política-institucional, donde debe meterse la cuña.
Pero como se logra esto ?, se preguntaran.
Hay una única forma. De abajo para arriba.
Todos los cambios verdaderamente profundos comienzan en las bases. Y en la base de la pirámide político-institucional están los municipios.
Entiendo que ha llegado la hora de que los Intendentes del interior bonaerense, acompañados por sus Concejos Deliberantes, se reúnan en un distrito y hagan bajar ahí al Gobernador.
Allí, deben plantearle a Scioli, -con los números en la mano-, que las confiscatorias retenciones, y sobre todo el esquema móvil, implica una destrucción de las economías regionales, con consecuencias ya vistas: caída de las actividades comerciales, industriales y de servicios, desocupación masiva, desaparición de pequeños pueblos y concentración de la tierra por la venta forzada de campos.
Al gobierno provincial hay que forzarlo a que se plante ante el estado central y que defienda los intereses de la gente que le dio el mandato para que los represente.
Y son los jefes comunales los que tienen que hacerle ver a Daniel Scioli que la defensa de los bonaerenses está muy por encima de cualquier disciplina partidaria.
Los chacareros ya pusieron el pecho a las balas, ahora es el turno de que nuestros representantes pongan lo que hay que poner ante quien deben hacerlo.
Llegó la hora de los Intendentes.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
Con respecto a lo primero blanqueó una postura.
Y es la de que al ejecutivo nacional no le interesa combatir a la creciente inflación, porque cuanto más suben los precios más recauda el estado central por aumento del IVA y del impuesto a las Ganancias.
En cuanto a las retenciones móviles, la confiscación se hizo muy evidente a partir de la protesta del campo.
Días atrás, en la Cámara Económica, el secretario de la Sociedad Rural de Tres Arroyos, doctor Rogelio Echemendi, brindó datos muy esclarecedores sobre este despojo.
Mencionó que mientras la Presidente aseguraba que los ingresos tributarios que aporta el campo representaban un insignificante 1,7 %, la realidad comprobable es que ascienden al 35 %.
Remarcó que con las nuevas alícuotas, en 2.008 el campo aportará al erario nacional 13.500 millones de pesos no coparticipables.
Un monto enorme, superior a los 12.000 millones que recibe la propia Provincia de Buenos Aires del Gobierno central por coparticipación.
Y con respecto a las promesas hechas, -presentadas como fomento a pequeños productores pero en la práctica para dividir al campo-, ejemplificó que en 2.006 las retenciones en la soja y el girasol se aumentaron cuatro puntos para compensar a productores de trigo.
Pero de los 1.500 millones de pesos extras que ingresaron para ser destinados a tal fin, solo 80 millones, -lo que representa el 5 %-, les llegó a los chacareros durante 2.007.
El 95 % restante fue a parar como subsidios a empresas alimenticias de productos terminados.
Los números son más que claros, como para seguir dando cifras.
Treinta y cinco días de un diálogo unilateral, -con un Gobierno receptor sordo, pero no mudo-, demostró que por esa vía nunca se lograrán las soluciones que los productores buscan.
Creo que la única posibilidad de que se haga entrar en razones a la administración de Cristina Fernández de Kirchner es adoptando su metodología beligerante, pero a la inversa.
Los “K” aplican un principio de acción política que viene desde los tiempos muy anteriores a Cristo, y que es la de lograr una cohesión interna a partir de la creación de enemigos externos.
En este caso el contrincante de turno es el campo. Pero antes lo fue la Iglesia, las Fuerzas Armadas, étc, étc, étc.
Los Kirchner se sienten cómodos con esta estrategia, y siempre les resultó. Se aprovechan de la ausencia del debate. Por eso no hubo listas opositoras a la candidatura de Néstor a la Presidencia del PJ. Las eliminaron.
No están acostumbrados al enfrentamiento interno, y es ahí, dentro de la estructura política-institucional, donde debe meterse la cuña.
Pero como se logra esto ?, se preguntaran.
Hay una única forma. De abajo para arriba.
Todos los cambios verdaderamente profundos comienzan en las bases. Y en la base de la pirámide político-institucional están los municipios.
Entiendo que ha llegado la hora de que los Intendentes del interior bonaerense, acompañados por sus Concejos Deliberantes, se reúnan en un distrito y hagan bajar ahí al Gobernador.
Allí, deben plantearle a Scioli, -con los números en la mano-, que las confiscatorias retenciones, y sobre todo el esquema móvil, implica una destrucción de las economías regionales, con consecuencias ya vistas: caída de las actividades comerciales, industriales y de servicios, desocupación masiva, desaparición de pequeños pueblos y concentración de la tierra por la venta forzada de campos.
Al gobierno provincial hay que forzarlo a que se plante ante el estado central y que defienda los intereses de la gente que le dio el mandato para que los represente.
Y son los jefes comunales los que tienen que hacerle ver a Daniel Scioli que la defensa de los bonaerenses está muy por encima de cualquier disciplina partidaria.
Los chacareros ya pusieron el pecho a las balas, ahora es el turno de que nuestros representantes pongan lo que hay que poner ante quien deben hacerlo.
Llegó la hora de los Intendentes.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
viernes 2 de mayo de 2008
DEMOCRACIA SIN REPÚBLICA
La república se asocia con la democracia.
El problema es que en muchas autodenominadas repúblicas, la soberanía no reside en el pueblo.
La Argentina de la era “K” es el ejemplo mas evidente, pero no el único. Hubo otros antes.
Lo preocupante es que seguimos llegando a las urnas sin advertir los signos previos al autoritarismo post-electoral.
Siempre, después de las promesas de campaña, de la dádiva precomicial y de las sonrisas proselitistas, aparecen las subas de impuestos, los corralitos, la inflación, étc, étc, étc.
Es la política una metodología de control ?
Si. Sobre todo en Argentina.
La división en tres poderes independientes está destinada a evitar la concentración del mando, a garantizar que la voluntad popular reflejada en la composición del Legislativo tuviera influencia efectiva sobre el gobierno y a establecer controles recíprocos.
Este sistema rara vez funcionó en nuestro país, ya que, casi siempre, el Ejecutivo retuvo una capacidad de decisión asimétrica en relación a los otros. Con la disciplina partidaria en las Cámaras y con las presiones sobre el Poder Judicial.
El Parlamento se transforma en un coro del poder central y, en no pocas oportunidades, el Judicial se somete a la embestida del ejecutivo de turno. Sobre todo si este es avasallador.
Pareciera que la judicialización de la política actúa en un plano inclinado a favor del poder político concentrador.
Un caso de esto se verificó hace pocos días, cuando un Juez, haciendo lugar a un pedido del Secretario de Comercio Interior Nacional, -el “ultranestorcista” Guillermo Moreno-, reunió a este con los dirigentes de las cuatro entidades del campo para asegurar la provisión de alimentos en caso de que los chacareros vuelvan a cortar las rutas, basándose en la Ley de Abastecimiento.
Y acá surge algo llamativo que quedó a un costado ante la vorágine de una coyuntura agravada por el tire y afloje.
La Ley de Abastecimiento data del año 1.974, pero fue derogada en 1.991.
El decreto 2284/91, ratificado por la Ley 24.307, suspendió las disposiciones de la Ley de Abastecimiento, salvo en lo que se refiere a la posibilidad de que el Poder Ejecutivo dicte normas sobre comercialización, intermediación, distribución y/o producción.
De acuerdo al artículo 76 de la Constitución Nacional, la potestad legislativa para hacer efectiva esa excepción solo puede ser ejercida por el Presidente y tampoco es posible el restablecimiento de las restantes facultades de la Ley sin otra Ley del Congreso que declare la emergencia en materia de abastecimiento.
Alguna de estas cosas ocurrió durante las tres semanas de cortes de ruta?
No.
Entonces, surge que un Juez comprometió a partes en conflicto a cumplir una norma inexistente.
Raro. Pero mas extraño aún, es que nadie se dio cuenta de ello.
Observen lo que dice el artículo 29 de la Constitución:
“El Congreso no puede conceder al Ejecutivo Nacional facultades extraordinarias…”
El Poder Ejecutivo no puede legislar sobre los impuestos federales, tal como son los derechos de exportación. La creación o las subas de los gravámenes es una atribución indelegable e intransferible del Congreso.
La Presidencia de la Nación no puede actuar como el Congreso, pero, sin embargo, con las retenciones lo hizo.
El artículo 29 de la Carta Magna concluye diciendo: “Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable”.
Esto implica que las retenciones son inconstitucionales, y por ende, jurídicamente recurribles.
Pero, además, hay fallos de la Corte Suprema de Justicia que indican que todo tributo que grave más del 33% de la materia imponible cuando esta es capital y no renta, es Inconstitucional porque viola el derecho de propiedad.
Y, como si todo lo anterior fuera poco, fijense lo que dice el artículo 17 de la Constitución Argentina:
“La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en Ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por Ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones. La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal argentino…”
El día que los Gobiernos entiendan que solo pueden administrar respetando la Constitución y las Leyes, y que nosotros, el Pueblo, asumamos el rol protagónico de exigirles las responsabilidades y el sentido común que deben tener nuestros representantes, recién ahí podremos decir que somos una nación democrática y republicana.
Mientras eso no ocurra, seguiremos siendo una democracia sin República.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
El problema es que en muchas autodenominadas repúblicas, la soberanía no reside en el pueblo.
La Argentina de la era “K” es el ejemplo mas evidente, pero no el único. Hubo otros antes.
Lo preocupante es que seguimos llegando a las urnas sin advertir los signos previos al autoritarismo post-electoral.
Siempre, después de las promesas de campaña, de la dádiva precomicial y de las sonrisas proselitistas, aparecen las subas de impuestos, los corralitos, la inflación, étc, étc, étc.
Es la política una metodología de control ?
Si. Sobre todo en Argentina.
La división en tres poderes independientes está destinada a evitar la concentración del mando, a garantizar que la voluntad popular reflejada en la composición del Legislativo tuviera influencia efectiva sobre el gobierno y a establecer controles recíprocos.
Este sistema rara vez funcionó en nuestro país, ya que, casi siempre, el Ejecutivo retuvo una capacidad de decisión asimétrica en relación a los otros. Con la disciplina partidaria en las Cámaras y con las presiones sobre el Poder Judicial.
El Parlamento se transforma en un coro del poder central y, en no pocas oportunidades, el Judicial se somete a la embestida del ejecutivo de turno. Sobre todo si este es avasallador.
Pareciera que la judicialización de la política actúa en un plano inclinado a favor del poder político concentrador.
Un caso de esto se verificó hace pocos días, cuando un Juez, haciendo lugar a un pedido del Secretario de Comercio Interior Nacional, -el “ultranestorcista” Guillermo Moreno-, reunió a este con los dirigentes de las cuatro entidades del campo para asegurar la provisión de alimentos en caso de que los chacareros vuelvan a cortar las rutas, basándose en la Ley de Abastecimiento.
Y acá surge algo llamativo que quedó a un costado ante la vorágine de una coyuntura agravada por el tire y afloje.
La Ley de Abastecimiento data del año 1.974, pero fue derogada en 1.991.
El decreto 2284/91, ratificado por la Ley 24.307, suspendió las disposiciones de la Ley de Abastecimiento, salvo en lo que se refiere a la posibilidad de que el Poder Ejecutivo dicte normas sobre comercialización, intermediación, distribución y/o producción.
De acuerdo al artículo 76 de la Constitución Nacional, la potestad legislativa para hacer efectiva esa excepción solo puede ser ejercida por el Presidente y tampoco es posible el restablecimiento de las restantes facultades de la Ley sin otra Ley del Congreso que declare la emergencia en materia de abastecimiento.
Alguna de estas cosas ocurrió durante las tres semanas de cortes de ruta?
No.
Entonces, surge que un Juez comprometió a partes en conflicto a cumplir una norma inexistente.
Raro. Pero mas extraño aún, es que nadie se dio cuenta de ello.
Observen lo que dice el artículo 29 de la Constitución:
“El Congreso no puede conceder al Ejecutivo Nacional facultades extraordinarias…”
El Poder Ejecutivo no puede legislar sobre los impuestos federales, tal como son los derechos de exportación. La creación o las subas de los gravámenes es una atribución indelegable e intransferible del Congreso.
La Presidencia de la Nación no puede actuar como el Congreso, pero, sin embargo, con las retenciones lo hizo.
El artículo 29 de la Carta Magna concluye diciendo: “Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable”.
Esto implica que las retenciones son inconstitucionales, y por ende, jurídicamente recurribles.
Pero, además, hay fallos de la Corte Suprema de Justicia que indican que todo tributo que grave más del 33% de la materia imponible cuando esta es capital y no renta, es Inconstitucional porque viola el derecho de propiedad.
Y, como si todo lo anterior fuera poco, fijense lo que dice el artículo 17 de la Constitución Argentina:
“La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en Ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por Ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones. La confiscación de bienes queda borrada para siempre del Código Penal argentino…”
El día que los Gobiernos entiendan que solo pueden administrar respetando la Constitución y las Leyes, y que nosotros, el Pueblo, asumamos el rol protagónico de exigirles las responsabilidades y el sentido común que deben tener nuestros representantes, recién ahí podremos decir que somos una nación democrática y republicana.
Mientras eso no ocurra, seguiremos siendo una democracia sin República.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
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