viernes 24 de abril de 2009

ASOCIATIVISMO ENTRE MUNICIPIOS

El 13 de diciembre de 2.006 el Gobierno bonaerense promulgó la Ley provincial 13.580, por la que se crea la figura del Consorcio de Gestión y Desarrollo entre Municipios.
Esta herramienta de asociativismo intercomunal tuvo como un antecedente práctico el CIDERE, consorcio conformado por las municipalidades de Benito Juárez, Gonzalez Chaves, San Cayetano y Tres Arroyos, grupo al que luego se unió Coronel Pringles, que tuvo importantes logros pero que quedó disuelto varios años atrás.
El CIDERE disponía de una estructura administrativa común que permitía contratar servicios, como el de ART, o comprar insumos en masa, logrando mucho mejores precios por volumen adquirido.
Una cuestión que no llegó a funcionar en su totalidad pero que es muy útil es la ventanilla única, que sirve para que comerciantes, industriales y prestadores de servicios pudieran hacer en Tres Arroyos todos los trámites que debían efectuarse en La Plata.
Esta descentralización de gestión tuvo incluso un acto inaugural con la presencia del entonces Gobernador Felipe Solá en la Cámara Económica de Tres Arroyos.
Lamentablemente, aquella herramienta consorcista no se utilizó como se debía hacer y se perdió una gran oportunidad para facilitarle las cosas a los gobernantes, pero también al ciudadano común.
Ahora, desde hace dos años y medio se vuelve a contar con una Ley que promueve la conformación de los consorcios de gestión y desarrollo entre municipios; pero la vital herramienta legal quedó sin uso, al menos por esta región.
Repasemos un poco a que apunta esto. La Ley 13.580 determina que los consorcios intermunicipales tendrán los siguientes objetivos:
1) Propiciar la radicación de pequeñas y medianas empresas, microempresas, pequeñas y medianas unidades productivas e industriales en sus respectivas regiones.-
2) Propender al logro de una mayor competitividad y a un crecimiento armónico que lleven al equilibrio de las distintas propuestas productivas e industriales regionales que se instalen.-
3) Facilitar a los productores y demás actores del sistema la información y/o capacitación necesaria para llevar a cabo con éxito los proyectos productivos, posibilitándoles el acceso a mercados internos y externos para la venta de sus productos.-
4) Fomentar el desarrollo de las distintas explotaciones productivas e industriales, respetando de manera prioritaria el medio ambiente.-
5) Fomentar y arbitrar los medios que permitan a los productores un fácil acceso a nuevas tecnologías y su uso idóneo para alcanzar los niveles de costos y excelencias que exigen los mercados nacionales e internacionales.-
6) Propender a una fluida comunicación entre áreas afines de los municipios integrantes, para intercambiar experiencias, información, desarrollar programas comunes, entre otras cuestiones.-
7) Fomentar la asociación de productores e industriales bajo las formas jurídicas que se consideren convenientes para gestionar y promover la comercialización de productos, bienes y servicios.-
8) Generar un compromiso solidario entre los integrantes del Consorcio tendiente a producir un crecimiento armónico, que evite la concentración de riqueza y población en algunos distritos en detrimento de otros, sin que esto implique el cercenamiento de las autonomías municipales, ni su derecho a implementar sus propias políticas de desarrollo.-
9) Impulsar la constitución de un Foro de Concejales en cada consorcio que permita unificar criterios, para una legislación común, en aquellos aspectos que le sea posible de acuerdo a su región.
Esta norma, -sancionada a fines de 2.006-, es de suma importancia para todos en general por las posibilidades que se abren en el trabajo asociativo, pero ante la coyuntura actual es de vital importancia para los municipios.
Hoy las comunas sufren una caída promedio del 15% del ingreso de la coparticipación, -la que conforma gran parte de sus presupuestos-, y los fondos que llegarán por retenciones a la soja no podrán ser utilizados para rentas generales.
Esto sumado a la suba de insumos y aumento de salarios, hace que las cuentas municipales estén en terapia intermedia rumbo a la intensiva.
El asociativismo entre comunas para bajar costos operativos es una posibilidad que debe utilizarse para superar la coyuntura y, además, definir políticas integracionistas a mediano y largo plazo.
Intendentes, la herramienta legal está y puede ser muy beneficiosa. Busquen la forma de ponerla en práctica en breve.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.

viernes 17 de abril de 2009

REACCIONES ESPASMÓDICAS

Salvo muy raras y contadas excepciones, -que no hacen más que confirmar la regla-, nuestros gobernantes aplican la política del bacheo de apuro para deslindar responsabilidades, al quedar en evidencia pública por su incapacidad para resolver los problemas que la gente necesita que solucionen.
La inseguridad es el ejemplo mas claro de esta forma de hacer política instrumental basada en reacciones espasmódicas.
Días atrás, en Valentín Alsina, un adolescente de 14 años mató a tiros a un padre de familia. Los vecinos de la víctima reaccionaron golpeando a un Fiscal, el que terminó en un Hospital.
Esta última parte marca la diferencia en la mediatización de un acto repetido. Aunque no trascienda, casi todos los días un menor mata a un mayor en ocasión de robo. Pero nunca antes habían intentado linchar a un funcionario judicial.
Todo acto de violencia es repudiable, y por eso rechazamos la golpiza que sufrió el Fiscal.
Pero hay algo que es imposible obviar; esos vecinos hicieron eso porque están desesperados. Viven en un estado de indefensión tal que no saben en que momento alguien, un menor o un mayor, les quitará la vida, los secuestrará, les violará una hija, los asaltarán, les robaran el auto o en su vivienda.
Además, este asesinato motivó una marcha masiva en el Obelisco. Otra movilización popular más pidiendo seguridad y justicia.
Cuando la gente sale a la calle a pedir, muestra que el sistema del Estado, compuesto por los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, falló.
Y cuantas veces van que el Pueblo marcha por la inseguridad ?
Muchas. Hace cinco años Blumberg movilizó a centenares de miles exigiendo seguridad.
Y en 2.004 la respuesta de la clase política fue la misma que hoy: prometer soluciones a futuro, con modificación de leyes mediante.
En aquel entonces, los políticos entendieron que había que desactivar el fenómeno Blumberg, porque reunía demasiadas adhesiones. Y esto se logró dándole el gusto de sancionar las leyes de mano dura que él pedía.
Algo se resolvió con esas nuevas normas?
No. Hoy estamos mucho más inseguros que hace cinco años.
A diez semanas de las elecciones, el crimen en Valentin Alsina obliga al Gobierno Nacional a buscar aprobar en tiempo récord un proyecto de Ley que el mismo bloque oficialista venía cajoneando: El de un nuevo régimen penal para menores a nivel nacional, que incluye bajar su imputabilidad a 14 años.
En esencia, está bien imputar a un menor de 14 años un hecho que efectivamente cometió. Pero esa modificación a la Ley debe estar acompañada por la infraestructura necesaria para reencausar a ese victimario menor, si es que puede ser recuperado.
Y si es imposible esto, también deberá contarse con un Servicio Penitenciario en las condiciones que se requieren para alojar a alguien que no puede estar en libertad porque es un peligro para la comunidad.
Lo antedicho es la síntesis de la actuación ante las consecuencias, pero además, y de una vez por todas, los gobiernos tienen que actuar sobre las causas de la inseguridad.
Lo primero que hay que preguntarse es porque un chico tiene su vida tan destruida que a los 14 años es capaz de matar.
Donde estuvo el Estado, en su conjunto, para reencausar a ese delincuente precoz y evitar que termine siendo un asesino?
Ese adolescente no fabricó el arma con la que quitó una vida, alguien se la dio para robar un auto. Se acuerdan de que se haya detenido a un individuo o un grupo de aquellos que utilizan a los menores para delinquir? No. Evidentemente alguien con poder protege a estos proxenetas de la delincuencia juvenil.
Todos los menores que terminan asesinando están drogados, fundamentalmente con “Paco”. Puede haber tanta droga disponible en la calle sin alguien con poder para liberar zonas de los controles?
Nada va a cambiar, si nosotros, -las víctimas de la inseguridad-, no exigimos a nuestros muy bien pagos gobernantes nacionales, provinciales y municipales, soluciones integrales ante la creciente inseguridad delictiva.
Si no les hacemos llegar la exigencia, habrá otras muertes a manos de chicos, otras marchas, otras leyes penales de apuro para evitar perder votantes, y otra oportunidad desaprovechada para lograr que nuestros representantes nos den la seguridad que merecemos.
El día que la democracia nos da para exigir, es el 28 junio.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.

sábado 11 de abril de 2009

CRISIS DE CRISIS

Cada vez que hay una crisis económica surgen otras situaciones críticas que en épocas de bonanza se disimulan.
Las crisis que más se notan son las masivas, las que afectan al grueso productivo, industrial, comercial y de servicios y son las que determinan cierres de fábricas, negocios de todo tipo y desempleo.
Hay otras más permanentes que por ser sufridas por sectores que no derraman en la economía general o en forma individual pasan más desapercibidas: como la pobreza, la inseguridad o sanitarias que aparecen con epidemias.
Pero hay una forma de crisis que se da en todos los casos y es, por acción u omisión de sus actores, la gran responsable de todos los males que estallan en situaciones cuasiterminales; algo que hemos vivido muchas veces y en la última ocasión hace pocos años: esa variable de déficit constante es la crisis de representatividad.
Nuestros representantes político institucionales no nos resuelven ningún problema de fondo cuando este se produce, no definen una estrategia de productividad sustentable, cuando hay crecimiento este no se traduce en desarrollo inclusivo, no prevén contingencias externas, generan conflictos internos y, ante el hecho consumado del efecto dominó de la crísis global no aplican medidas reales morigerantes y reactivantes.
Solo aparecen emergencias como la agropecuaria que demora el pago de impuestos, -los que después se cobran con intereses-, y que descalifican al supuesto beneficiario como sujeto de crédito, imposibilitándolo así de seguir produciendo.
El pedido de la gente para evitar el corte de la cadena de pagos ante la pronunciada baja de la actividad económica no encuentra eco en la clase político dirigencial.
Mientras a través de los medios la ciudadanía ejerce el derecho constitucional de peticionar a las autoridades instrumentar acciones para evitar otra crisis social como la del 2.001, la respuesta de los políticos es de exclusivo interés electoralista.
Pareciera que el único problema del país es con quien el oficialismo encabeza la lista de candidatos a Diputados Nacionales, o quien agrede más al otro en la pelea entre los sectores de la oposición.
En una situación de crisis general, como la que estamos sufriendo, debería haber herramientas que funcionaran instantáneamente.
Hay cargas impositivas que no se pueden seguir manteniendo, sobre todo algunas que, por sentido común, nunca debieran haber existido, como la renta presunta.
Las retenciones, por lo menos, deberían tener una baja proporcional a la suba de los costos de implantación de los cultivos a los que se les aplica, para mantener la rentabilidad al sector que mueve las economías regionales como la de Tres Arroyos.
En nuestra provincia no deben cobrarse anticipos a ingresos brutos sobre presunciones de lo que se va a ganar en un año de vacas flacas, basándose en el promedio de ingresos de un año de vacas gordas.
Estas son las cosas que nuestros representantes políticos en las instituciones deben plantear como de necesidad y urgencia para resolver.
Pero, sin embargo, no vemos desde los tres niveles del Estado esa necesaria urgencia para buscar salidas a la coyuntura. En Tres Arroyos hay ejemplos de instituciones que si actuaron.
La Cámara Económica propuso crear una Comité de Crísis y solicitó a la Presidente que se declare en emergencia económica no solo al sector agropecuario, sino también al del comercio, industria y servicios. Carlos Sánchez aceptó con rapidez constituirlo, pero vemos que se demoran las reuniones ante una situación en la que debería deliberar casi a diario.
CELTA realizará obras de iluminación en cinco distritos de la región y como idea para reactivar el sector metalúrgico hará construir las columnas en empresas locales.
El Ejecutivo aceleró todos los trámites para lograr la mayor cantidad de obras financiadas por el Estado Nacional, lo que servirá para que Tres Arroyos tenga fondos circulando en un año de paro general.
Pero mientras vemos que el Intendente, la Cámara Económica y la CELTA hacen cosas para atenuar la situación crítica, con sorpresa notamos que el Concejo Deliberante, que es la institución que debe representar a todos, parece que no se enteró del contexto negativo.
La crisis que afecta a Tres Arroyos y que motivó una multitudinaria asamblea de vecinos días atrás en El Fanal, debería haber tenido una sesión especial de nuestros legisladores municipales.
Sin embargo eso no ocurrió.
La crisis de crisis es de representatividad, y la sufrimos todos.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.

sábado 4 de abril de 2009

MENSAJES PÓSTUMOS

El 31 de marzo de 2.009 es una fecha determinante en la vida institucional democrática de Argentina.
Ese día murió el doctor Raúl Ricardo Alfonsín; y en el mismo momento nacieron dos mensajes suyos, -ambos para la clase política-, y uno del Pueblo, que con su presencia multitudinaria, silente, emocionada y respetuosa ante su féretro, expresó a todos los políticos al honrar la trayectoria institucional del primer Presidente de nuestra Democracia actual.
Cómo todos los Presidentes, en su gestión Alfonsín tuvo aciertos y errores.
Y cómo todos los líderes, tuvo, tiene y tendrá sus defensores que resaltan sus logros y explican sus yerros exponiendo atenuantes; y siempre habrá acusadores que señalan sus desaciertos acentuando agravantes.
Pero el motivo de esta editorial no es analizar su administración desde lo hecho, sino desde lo que Alfonsín siempre representó, y que la gente manifestó ante su muerte.
En el ciclo institucional actual de Argentina hubo un tiempo en donde la ciudadanía sintió que la democracia no era un rótulo vacío de contenido constitucional, sino el ejercicio pleno de la forma representativa, republicana y federal. Ese fue el tiempo donde al país lo gobernó Raúl Alfonsín.
El doctor Alfonsín fue el garante de la presente Democracia en el tiempo crítico donde necesitábamos que alguien nos garantizara que no volveríamos a perder la libertad.
En aquel entonces y hoy, -ya fallecido-, hay algo que destaca al Alfonsín Presidente por sobre todas las cosas. Y fue que hizo sentir a los Argentinos como parte integrante de la democracia.
Después de Alfonsín, nunca más nos hicieron sentir partícipes del Estado. Tras Alfonsín, el Poder siempre nos trató como convidados de piedra. Solo números electorales o contributivos, siempre obligados a deberes y rara vez beneficiarios de derechos.
El mensaje de la trayectoria de Alfonsín destacada por la gente al despedirlo, es que el político que vuelva a hacer sentirnos cómo incluidos en el proyecto de nación tendrá el electorado a su favor.
El otro gran mensaje de Alfonsín es de carácter partidario.
Cómo gran estratega, notó que en realidad al único opositor que el oficialismo le teme es a Julio Cobos. Y vio en él al dirigente que puede normalizar a la Unión Cívica Radical para devolver al partido centenario a su posición central en la política Argentina.
El país necesita de un radicalismo fuerte. Un partido opositor que controle eficazmente al ejecutivo, y una alternativa de gobierno potable.
En alguna oportunidad hemos remarcado la diferencia que hay entre el radicalismo del interior, más lógico y consustanciado con el contexto de la realidad cotidiana, y el provincial y el nacional, donde sobreabundan los personalismos, los celos, la falta de renovación dirigencial y la tendencia a cambiar las convicciones por las conveniencias de la coyuntura política del momento.
Es fácil seguir el camino marcado, pero sólo siguiendo tu propio camino acabarás dejando huella.
El doctor Raúl Alfonsín, quien transpiraba institucionalidad, dejó su huella marcada en la historia Argentina en general y en particular en la de la Unión Cívica Radical.
El Pueblo, al homenajearlo como lo hizo, reconoció sus virtudes.
Habrá que ver si la clase política entiende el mensaje de que solo siendo virtuosos como actores institucionales, pueden volver a ganarse el respeto y la confianza de la gente.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.