sábado 27 de junio de 2009

REPENSARNOS ARGENTINOS

En su visita de días atrás, el rabino Bergman nos hizo reflexionar.
En la conferencia de prensa y, luego, en su exposición ante mil personas en El Fanal, dijo muchas verdades.
Graficó la forma de ser individualista y de tendencia facilista que nos ha convertido en un país donde al que cumple la Ley se le toma como idiota, y vivo al que la transgrede.
Hizo mención a algo que remarcamos en este mismo espacio varias veces en los últimos años; y se trata de que el verdadero problema de Argentina no pasa por las crisis económicas coyunturales o las permanentes institucionales, sino por la degradación sociocultural.
Bergman afirma que los Argentinos somos discapacitados cívicos, y los hechos así lo demuestran.
Afirmamos en la queja que somos ciudadanos con derechos, pero nunca asumimos la responsable obligación de ese rol que es vital para darle contenido a la Democracia.
Solo nos limitamos a la función de electores cada dos años. Y una vez hecho esto nos refugiamos en el papel de víctimas del sistema; un sistema que nos es ajeno por nuestro desinterés en participar.
La creciente minoridad en riesgo, -que se verifica en todas las clases sociales-, no es una plaga bíblica; es una consecuencia de la ausencia de los mayores como referentes de autoridad.
Bergman fue claro al decir: "No tenemos que ser amigos de nuestros hijos, ellos esperan que seamos sus padres y nos exigen, respeto, autoridad y límites claros".
La Argentina de los últimos quince años es un país donde mientras crece exponencialmente el número de progenitores, se reduce la cantidad de padres.
No es igual dar comida que alimentar, y no es lo mismo una casa que un hogar. La diferencia de esto, para la formación de un chico determina su futuro.
El problema de la Argentina no está en la generación hoy adolescente, está en nosotros los mayores. Somos nosotros los que creamos las normas para incumplirlas a los ojos de nuestros hijos en el momento que necesitan ver buenos ejemplos.
Después, cuando la falta de límites provoca situaciones graves, nos rasgamos las vestiduras y recurrimos al viejo recurso de la culpa ajena al conformarnos con un: “Pero como vienen los chicos de ahora, no respetan a nada ni a nadie”.
Y la pregunta es: de donde vienen esos desbordados chicos, de un OVNI que los trae para martirizarnos, o de nuestras propias vidas, porque nosotros los engendramos?
Cuando un nene tiene padres que se comportan con él como amigos, ese pequeño no tiene compinches en la casa, ese chico tiene una vida de huérfano con la necesidad habitacional resuelta.
Para concluir con este comentario, vamos a referirnos al tiempo electoral que vivimos.
Elegir a nuestros representantes es un acto trascendente, y que nos debe obligar a ser responsables en la interpretación de los hechos, las actitudes y las propuestas de todos los candidatos.
Si en este marco, vemos que la forma de captar votantes, -aceptada por los postulantes y por los electores-, es la de satirizar a los políticos que van a decidir nuestras vidas en un programa televisivo cómico, estamos realmente muy mal.
El rabino Bergman señaló que: "No podemos cargar a nuestros hijos con la mochila del país que no nos animamos a intentar”, y es tal cual.
Todo cambio comienza cuando se toca fondo; y en lo sociocultural estamos tocando fondo. Es muy urgente y necesario que nos repensemos como Argentinos.
“Serás lo que debas ser, o sino, serás nada”.
Lo dijo el General San Martín, un Prócer de la Patria. En el tiempo donde teníamos próceres, y sentimiento patriótico.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.

sábado 20 de junio de 2009

COPARTICIPACION SOLIDA

Del Gobierno Nacional, Tres Arroyos recibe este año inversiones en obras por más de 140 millones de pesos.
Este megaplan incluye 500 viviendas, repavimentaciones en 300 cuadras, otras 50 cuadras de pavimentos nuevos, cloacas y sus colectoras en el barrio Villa Italia, completar el camino de cintura, reconversión lumínica en las avenidas, y la remodelación en el Hospital que incluye la compra de un tomógrafo, y la construcción de su sala.
Si a esto se suman las 500 casas construidas en el Plan Federal Uno, la pavimentación al Parque Cabañas, terminar la ruta 72 mas el acceso a los balnearios de Reta y Orense, red troncal de energía desde Tres Arroyos a Claromecó,y el financiamiento para la infraestructura del Parque Industrial Dos, la suma de fondos federales volcados en Tres Arroyos asciende a 280 millones de pesos.
Toda esta inversión solo se pudo lograr a través de las gestiones realizadas por el Diputado Nacional, doctor Carlos Julio Moreno.
Sin el “Cuto” como nexo entre la Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, y el Intendente Sánchez, Tres Arroyos jamás hubiera recibido tal caudal de dinero para mejorar sus servicios y, a la par, mantener la actividad económica en un año muy complicado en el marco de un contexto recesivo de crisis mundial.
La continuidad anual de este nivel de obra pública implica varias cuestiones que merecen analizarse.
Primero consideremos la relación entre la Nación, las Provincias y los Municipios, unidos por un sistema de devolución de fondos impositivos centralizados llamado coparticipación.
Hasta ahora, las remesas de coparticipación determinadas por Ley se referían exclusivamente a los giros de dinero líquido.
Pero la transferencia de miles de millones de pesos desde el Estado Nacional a localidades del Interior para ejecutar obras implica un nuevo concepto de distribución recaudatoria, que podría llamarse “Coparticipación Sólida”.
En el marco de este sistema ejecutivo, -donde los municipios actúan como administradores del dinero que el Gobierno Nacional gira-, deberían contemplarse ciertas cuestiones.
Primero y principal entender que esto es la aplicación práctica del presupuesto participativo, ya que son los Intendentes los que piden las obras a ejecutar. En este aspecto es fundamental que el Pueblo presente al jefe comunal un listado de mejoras para elaborar un orden de prioridades.
Y es en este punto donde el campo debería tener un rol muy importante a la hora de definir obras a concretar. Dentro de ese presupuesto participativo financiado por la “Coparticipación Sólida”, el sector agropecuario podría solicitar obras hídricas o pavimentar caminos rurales.
Este sistema de obra pública permanente significaría devolver en infraestructura todos los años gran parte de lo que un distrito como Tres Arroyos genera de riqueza, en ejecuciones que asegurarían un circuito económico permanente.
En la extensa charla que mantuvimos días atrás con el Diputado Moreno, surgió del legislador un sinceramiento sobre el conflicto del campo. “Hubo errores de ambas partes y se debe restablecer el diálogo, pero con interlocutores válidos de ambos sectores. El Gobierno Nacional apuesta al modelo productivo con inclusión y no puede excluirse al principal sector productor del país”, señaló el “Cuto”.
Es de esperar que esto se concrete. Que se consensue entre el Gobierno Nacional y el campo un esquema lógico de retenciones segmentadas en base a escala productiva, que le permita a los chacareros disponer de la rentabilidad para mantener sus explotaciones, reinvertir en tecnología y vivir, y al Estado central recaudar lo suficiente para sostener constante a la obra pública.
En el diálogo con el Diputado Nacional, doctor Carlos Julio Moreno, éste señaló como su ambición lograr que Tres Arroyos tenga una Universidad.
Y este debería ser el gran objetivo de todos; porque a la vista está que una Universidad hace de una ciudad con población estable, un activo centro con crecimiento poblacional y económico sustentable.
El Intendente Sánchez, -con el CRESTA-, dio el primer paso.
El “Cuto” ya demostró que puede conseguir obras por 280 millones de pesos para Tres Arroyos; esperemos que sus gestiones por la Universidad también se concreten.
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.

viernes 12 de junio de 2009

PERDON PERICLES

La elección legislativa 2.009 es la más contaminada desde el restablecimiento de la democracia en el país. Cómo en ninguna anterior, se utilizó el recurso de judicializar la campaña.
Hay acciones tan burdas como ventilar ahora, -pocos días antes del comicio-, presuntas situaciones irregulares cometidas hace once años.
En algunas, es un Juez Federal quien participa pero en la mayoría de los casos en los que se judicializó la elección es a través de la Justicia Electoral; la Nacional y, sobre todo, la de la Provincia de Buenos Aires.
Es en este último ámbito donde ocurrieron el grueso de los hechos, por ser el territorio donde el Gobierno, -con Néstor Kirchner a la cabeza-, pretende centralizar sus esfuerzos electorales para mantener Poder institucional en el Ejecutivo central y partidario.
Aquí aparecieron las candidaturas testimoniales de Kirchner, Scioli, el Jefe de Gabinete Sergio Massa y 47 Intendentes.
En rigor de verdad, las candidaturas testimoniales no están invalidadas por Ley, ya que recién al momento de asumir, -el 10 de diciembre próximo-, se sabrá si los postulantes cumplen o no con la obligación de representar a quienes los votarán el 28 de este mes.
Lo que surge de esto es: Si una Ley Electoral permite la posibilidad de que se violen los derechos y garantías de los electores, para que sirve esa Ley ?
Tampoco debería llamarlos la atención que aparezcan candidatos testimoniales, o virtuales, o fantasmas, llámenlos como quieran; porque en este país se han votado leyes logrando mayoría con Diputados truchos; algo que todavía se sigue haciendo en la propia Legislatura Porteña, según denuncias periodísticas.
Es este mismo país donde, -con acuerdo de la mayoría opositora-, se reformó la Constitución Nacional para permitir al mandatario nacional de turno perpetuarse en el Poder. Algo que después se repitió en algunas provincias.
Pero como la institucionalidad se degrada elección tras elección, escuchen los potenciales fraudes que pueden ocurrir, según un informe de la ONG “Poder Ciudadano”:
Voto cadena: El puntero se hace de un sobre ya firmado por el presidente de mesa. Lo llena con una boleta de su candidato y se lo entrega al primer votante que debe meterlo en la urna y entregarle a cambio el sobre vacío que recibió en la mesa cuando presentó su documento, con lo que posibilita otro eslabón de la cadena.
El "acarreo": Consiste en llevar a votar a los afiliados o a quienes responden a un puntero, por lo general en remises y autos oficiales.
Robo de boletas: Cualquiera que ingrese en el cuarto oscuro se lleva las boletas del partido que quiere perjudicar.
Manipulación de autoridades: Se logra con la manipulación de los telegramas que notifican la designación de autoridad de mesa, hasta la colocación de gente propia en el primer lugar para que, ante la ausencia del presidente designado, asuma en su reemplazo.
Votos "truchos": En este caso se necesita la connivencia del presidente de mesa, que puede obtenerse por la manipulación antedicha-, y la ausencia del fiscal opositor, sobre la hora de cierre se registra como que votaron empadronados que no se presentaron y se colocan las boletas en la urna, todos para el partido propio.
Electores "mellizos": Con documentos de identidad falsos, el infractor vota en nombre de un empadronado real que, si se presenta a votar, será rechazado y, como máximo, podrá radicar una denuncia penal.
Trueque de boletas: También conocido como "dar vuelta la urna", consiste en aprovechar la falta de fiscales de la oposición en algunas mesas -o incluso escuelas completas- para reemplazar las boletas que se extraen de los sobres durante el recuento con las del candidato propio o, como máximo, dejarlos vacío.
La Democracia real tuvo su apogeo en el Gobierno de Pericles, en la ciudad-estado de Atenas hace 2.500 años. Allí, la Asamblea Popular, -compuesta por ciudadanos electos por año y sin posibilidad de repetir su mandato-, controlaba las acciones del administrador ejecutivo.
Esos treinta años de hace 25 siglos definieron la forma de vida social, política y hasta arquitectónica del Mundo Occidental de hoy.
Que diría Pericles si viera lo que es esta elección en Argentina?
Alcanzaríamos a pedirle perdón, antes de que se suicidará?
Hasta la próxima.

Marcelo N. Mouhapé Furné.

viernes 5 de junio de 2009

PERIODISMO SIN PEDESTAL

El 7 de junio, -Día del Periodista-, es una fecha en la que los que hacemos periodismo solemos hacer uso y abuso de frases que sitúan a nuestra profesión en una especie de inmaculado poder supremo, ajeno a toda posibilidad de inconducta ética.
Y no es así.
Al periodismo lo hacemos seres humanos con el mismo nivel de falibilidad que la población en general. Y al igual que el resto, los periodistas también tenemos derecho a equivocarnos; la única diferencia es que la obligación a reconocer nuestro yerro pasa a ser masivo y público.
Es cierto que carecemos de autocrítica, y es una deformación profesional; estamos tan acostumbrados a ver la paja en el ojo ajeno que no advertimos el pajar existente delante de nuestros ojos.
También es real que faltan límites en el ejercicio de la profesión, y que no todo lo que un periodista sabe es publicable. El derecho a la intimidad debe ser respetado siempre, incluso el de los personajes públicos.
Al igual que a las escuelas, al periodismo se le han adosado otras responsabilidades sociales, pero básicamente nuestra función pasa por tres ejes, que son los de informar, formar y opinar.
En cuanto a brindar la información pura, debemos tener presente que el ejercicio responsable de nuestra profesión nos aproxima a la verdad, pero no asegura que todo sea cierto, porque nadie tiene la verdad absoluta.
En lo que respecta a la formación ciudadana, tengamos en cuenta que no debemos ser especialistas en todo; si tenemos que procurar brindar el canal de comunicación a los entendidos en la materia para que ellos esclarezcan sobre cada cuestión.
En referencia a fijar opinión debe haber un sinceramiento y terminar con las definiciones incoherentes con nuestra realidad prestacional.
El periodismo no es objetivo, -porque el periodista es un sujeto, no un objeto-, y tampoco es independiente, porque todos dependemos de nuestra propia subjetividad al opinar en los medios. Si es deber de la Prensa ser equilibrados, evitando caer en la siempre existente tentación a la “pluma paga” del propagandismo.
Se han perdido códigos. Algunos para mal, otros para bien.
Para mal: Antes, ningún periodista revelaba su fuente; hoy, muchas crónicas comienzan citando a la fuente como si fuera el sujeto activo de la noticia.
Para bien: Es el hecho de que hoy los periodistas hacen periodismo de periodistas. Criticarnos es bueno porque nos iguala ante toda la población, ayuda a mejorarnos, y elimina el corporativismo aislante que nos ha caracterizado.
Como todo ser humano, el periodista en su trabajo puede contribuir a la comunidad o ser nocivo para ella.
Aportamos cuando oficiamos de puente para que la gente llegue al poder y que sus reclamos sean escuchados.
Ningún periodista se hará rico en su profesión, pero a lo largo de su carrera puede lograr mucha riqueza espiritual usando su innegable puesto de influencia para resolver los problemas de la población, sobre todo de los más necesitados e indefensos.
Es un honor recibir el respaldo de la ciudadanía que ve en los medios de comunicación el reaseguro de que sus inquietudes se harán sentir, pero esto, a su vez, demuestra que las instituciones representativas de control, -votadas y pagadas por el Pueblo-, no funcionan.
Es un orgullo tener la confianza de nuestros vecinos, pero también debemos ser responsables en la devolución de ese sentir, a fin de que sea constructivo para ambas partes.
No debemos olvidar que el darle al oyente, lector o televidente todo lo que la gente quiere escuchar, leer o ver, asegura nuestro éxito, pero contribuye al fracaso de la sociedad.
Queremos concluir esta editorial brindando un homenaje a un colega que se fue hace poco. Alguien que durante décadas aportó a enriquecer el periodismo tresarroyense, y que durante muchos años prestigió la Secretaria de Redacción del Diario La Voz del Pueblo:
MARIO CERIANI, PRESENTE.