La frase que resume el tránsito del estado colonia al de nación propia es la de: “El Pueblo quiere saber de que se trata”.
En democracia, la información de los actos de la gestión pública a la ciudadanía debería ser obligación institucional ineludible; pero en Tres Arroyos esto no ocurre.
La repavimentación de las 300 cuadras, -subsidiada con fondos del Gobierno Nacional provenientes de impuestos pagados por todos nosotros, y que el Ejecutivo Municipal pretende cobrar-, es una obra maestra de desinformación al Pueblo, e improvisación en la gestión.
Ni el Concejo Deliberante en pleno, ni los vecinos frentistas, fueron informados sobre el estudio de consultoría que determinó cuales cuadras deben tratarse, ni de los alcances del convenio firmado con el Estado Nacional que financia la mejora, ni que se iba a cobrar la obra antes de que se inicien los trabajos.
Este avasallamiento a los derechos de los tresarroyenses, -en su calidad de ciudadanos y de contribuyentes sostenedores de una administración municipal que nunca los consulta antes de ponerlos en una apriete económico, ya sea con impuestazos o con el cobro de una obra subsidiada-, hizo que el Pueblo, “El Soberano” en un estado de derecho, dijera no.
La gente no está en contra de mejorar la infraestructura vial de la ciudad; lo que rechazan es la forma en que sus representantes en el Gobierno Municipal los trataron en esta cuestión.
Los protagonistas de la segunda semana de discusiones por el pretendido cobro de la repavimentación fueron, en primer lugar los vecinos, y en segundo término los concejales del Movimiento Vecinal: los actuales con el Intendente y entre sí, y uno que forma parte de la historia del Vecinalismo puro, que, azorado, mira desde afuera como se degrada la calidad institucional y la respetabilidad partidaria que ayudó a construir.
En lo que respecta a los ediles oficialistas comencemos con la discrepancia pública entre dos de sus integrantes.
El doctor Juan Manuel Furmento, -que es Intendente suplente-, afirmó el jueves 23 de julio por Radio 3 que la repavimentación se paraba hasta tanto se defina que se iba a hacer con el proyecto del Ejecutivo. Un día después, -el 24 de julio-, el también concejal por el vecinalismo doctor Pablo Abraham, señaló por Radio 3 que la obra no se paró.
Lo dicho por Furmento se produjo horas después de una noticia que trascendió desde la propia Municipalidad, en el sentido de que en algunos concejales del vecinalismo había bronca por el hecho de que ante los frentistas en las reuniones de Independiente y el barrio Molinos el Intendente les pasó la responsabilidad a los concejales de definir si le cobran o no la obra a los vecinos.
Pero en la nota con Furmento, además, aparece algo entre líneas.
Y la cuestión subliminal pasa por esta frase de Furmento en la nota con Radio 3: “los vecinos también tendrán mucha decisión en lo que vamos a hacer de acá en adelante”.
Lo que Furmento pareciera querer decir, es un pedido para que los frentistas vayan al Concejo Deliberante a pedir cambios al proyecto del Ejecutivo, y así, poder mostrarle al Intendente que una postura a favor de los vecinos es porque el Pueblo lo demanda, y los concejales se deben al Pueblo, no a un Intendente, aunque hayan ingresado a la función pública por el mismo partido político.
Cabe acotar algo importante. El doctor Furmento votó en dos oportunidades en contra de la postura adoptada por el resto del bloque de ediles oficialistas. Esta será la tercera?
Otro vecinalista que hace gala de independencia decisoria es el Presidente del Concejo Deliberante, Ricardo Ravella. En la reunión del club Independiente, -después que se fue el Intendente-, ante los vecinos Ravella resaltó el hecho de ya haber votado en contra de algo enviado por el Ejecutivo. Lo volverá a hacer?
La frutilla del postre la puso el doctor Eduardo Duca.
En declaraciones a Radio 3, el ex Presidente del Legislativo por el vecinalismo señaló: “Se compran un problema y le dan la razón a la oposición que cree que la recaudación por la repavimentación se utilizará para gastos generales. El Ejecutivo afirma que el dinero ingresante lo usará para hacer mas obras. Yo fui concejal díez años y se como es la cosa. Cuando no alcanza la plata, el propio Tribunal de Cuentas le sugiere al Intendente: primero paga los sueldos”·.
En la obra de repavimentación de 300 cuadras hay demasiadas cosas que explicarle al Pueblo que quiere saber de que se trata, y el Soberano, -justificadamente muy enojado-, espera que el Movimiento Vecinal en función de gobierno se las dé.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
viernes 24 de julio de 2009
lunes 20 de julio de 2009
CONCEJALES VECINALISTAS EN LA MIRA
La idea del Intendente de cobrarle a los vecinos por una obra que el Gobierno Nacional financia con fondos no reintegrables generó en los inconsultos frentistas afectados una masiva indignación.
Admitimos que la intención de Carlos Sánchez de cobrar por el tratamiento asfáltico de 300 cuadras y la pavimentación de otras 50 es una decisión política de la persona a la que la mayoría puso en funciones para ejecutar. E, incluso, la propia Ordenanza de Obras Públicas le permite no llamar a registro de oposición previo para esta obra.
Convengamos que si la aplicación de una norma, -en este caso la Ordenanza General de Obras Públicas Nº 3.147-, permite violar los derechos de los representados, desde lo legítimo está viciada de nulidad en si misma. Y en lo legal, puede representar un presunto incumplimiento en los deberes de funcionarios públicos por parte de los concejales que la aprobaron en 1.991.
La Municipalidad actuó mal en este proceso. No llamó al debido registro de oposición, aún si la ordenanza permite no hacerlo. Porque en democracia siempre, -y sobre todo un gobierno que proviene de un Partido político que se llama “Movimiento Vecinal”-, los gobernantes deben informar, consultar y consensuar con los vecinos sobre las mejoras a realizarse, y como podrán pagarla los frentistas involucrados.
Imponer a la gente una obligación económica sin preguntarle su opinión previamente, es una forma de gestión contraria al estado de derecho de la democracia de práctica real.
El Intendente fundamenta que el dinero del recupero se invertirá en un fondo solidario de obras públicas a realizar en sectores de bajos recursos. Un argumento válido; pero hay contradicciones.
Se buscan obtener fondos para ayudar a la gente menos pudiente pero el sistema de recaudación favorece a los que mas tienen, ya que el plan de pagos anticipados determina que los que cancelen al 30 de septiembre se les cobrará solo la mitad, los que lo hagan al 31 de diciembre pagaran un 40% menos; y los que terminen de pagar al 30 de marzo el recupero les significará una rebaja del 30 % en relación a la gente que, por su nivel de ingresos, solo podrá abonar en 60 cuotas.
Si esto es justo, avísenle a la injusticia que en Tres Arroyos ya no tiene espacio.
Pero hay otra cosa interesante para analizar: El costo del metro de frente que se aplica. Reparen en esta comparación.
El metro lineal de frente para las cuadras a pavimentar es de 725 pesos, y comprende al barrio Los Aromos, Claromecó y Orense. Y para el caso de las repavimentaciones el costo del metro lineal de frente es de 580 pesos.
Pero nos encontramos con una noticia fechada el 14 de marzo de 2.009 en el diario mendocino “Uno” que dice que una empresa de San Luis (SAPEM) pavimentará en la localidad de San Carlos a un costo de 31 pesos el metro cuadrado.
El metro cuadrado es una medida de superficie y el metro lineal de longitud.
Calculemos aproximadamente.
Por ordenanza, cada frentista le corresponden pagar por cinco metros hacía la mitad de la calle. Es decir, que por cada metro lineal debe hacerse cargo de cinco metros cuadrados.
Por consiguiente, el metro lineal de frente de pavimentación que la empresa puntana realizó en Mendoza totaliza 155 pesos; casi cinco veces menos que el costo del metro lineal de frente para las cuadras que se pavimentarán en Tres Arroyos.
Y, además, esos 155 pesos que cuesta hacer pavimento en ese municipio mendocino, es un 374% mas barato que el costo del metro lineal para los frentistas afectados por el paquete de 300 cuadras, donde, -según el informe municipal-, solo se pavimentarán 12, habrá riego asfáltico en 14 y se reencarpetarán 274 cuadras.
Por que tanta diferencia?
Es una buena pregunta para que los ediles por el Movimiento Vecinal, antes de votar la directiva emanada por el Poder Ejecutivo, -al que por obligación institucional deberían controlar-, le hagan al Intendente, ya que son los únicos concejales que hablan con el Ejecutivo.
Ediles que ingresaron por el Partido Político Movimiento Vecinal, mas allá de números y cuestiones técnicas, lo que molesta a la gente que les paga el sueldo a ustedes para defenderlos, es el hecho de que avasallaron sus derechos ciudadanos.
Solo por eso, -y fundamentalmente por eso-, deberían rechazar el proyecto de ordenanza del Departamento Ejecutivo.
Por ser mayoría, ustedes, -y solo ustedes-, tienen la gran posibilidad de devolverle dignidad institucional al Concejo Deliberante que integran.
La gente los mira, esperando que no vuelvan a defraudarla.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
Admitimos que la intención de Carlos Sánchez de cobrar por el tratamiento asfáltico de 300 cuadras y la pavimentación de otras 50 es una decisión política de la persona a la que la mayoría puso en funciones para ejecutar. E, incluso, la propia Ordenanza de Obras Públicas le permite no llamar a registro de oposición previo para esta obra.
Convengamos que si la aplicación de una norma, -en este caso la Ordenanza General de Obras Públicas Nº 3.147-, permite violar los derechos de los representados, desde lo legítimo está viciada de nulidad en si misma. Y en lo legal, puede representar un presunto incumplimiento en los deberes de funcionarios públicos por parte de los concejales que la aprobaron en 1.991.
La Municipalidad actuó mal en este proceso. No llamó al debido registro de oposición, aún si la ordenanza permite no hacerlo. Porque en democracia siempre, -y sobre todo un gobierno que proviene de un Partido político que se llama “Movimiento Vecinal”-, los gobernantes deben informar, consultar y consensuar con los vecinos sobre las mejoras a realizarse, y como podrán pagarla los frentistas involucrados.
Imponer a la gente una obligación económica sin preguntarle su opinión previamente, es una forma de gestión contraria al estado de derecho de la democracia de práctica real.
El Intendente fundamenta que el dinero del recupero se invertirá en un fondo solidario de obras públicas a realizar en sectores de bajos recursos. Un argumento válido; pero hay contradicciones.
Se buscan obtener fondos para ayudar a la gente menos pudiente pero el sistema de recaudación favorece a los que mas tienen, ya que el plan de pagos anticipados determina que los que cancelen al 30 de septiembre se les cobrará solo la mitad, los que lo hagan al 31 de diciembre pagaran un 40% menos; y los que terminen de pagar al 30 de marzo el recupero les significará una rebaja del 30 % en relación a la gente que, por su nivel de ingresos, solo podrá abonar en 60 cuotas.
Si esto es justo, avísenle a la injusticia que en Tres Arroyos ya no tiene espacio.
Pero hay otra cosa interesante para analizar: El costo del metro de frente que se aplica. Reparen en esta comparación.
El metro lineal de frente para las cuadras a pavimentar es de 725 pesos, y comprende al barrio Los Aromos, Claromecó y Orense. Y para el caso de las repavimentaciones el costo del metro lineal de frente es de 580 pesos.
Pero nos encontramos con una noticia fechada el 14 de marzo de 2.009 en el diario mendocino “Uno” que dice que una empresa de San Luis (SAPEM) pavimentará en la localidad de San Carlos a un costo de 31 pesos el metro cuadrado.
El metro cuadrado es una medida de superficie y el metro lineal de longitud.
Calculemos aproximadamente.
Por ordenanza, cada frentista le corresponden pagar por cinco metros hacía la mitad de la calle. Es decir, que por cada metro lineal debe hacerse cargo de cinco metros cuadrados.
Por consiguiente, el metro lineal de frente de pavimentación que la empresa puntana realizó en Mendoza totaliza 155 pesos; casi cinco veces menos que el costo del metro lineal de frente para las cuadras que se pavimentarán en Tres Arroyos.
Y, además, esos 155 pesos que cuesta hacer pavimento en ese municipio mendocino, es un 374% mas barato que el costo del metro lineal para los frentistas afectados por el paquete de 300 cuadras, donde, -según el informe municipal-, solo se pavimentarán 12, habrá riego asfáltico en 14 y se reencarpetarán 274 cuadras.
Por que tanta diferencia?
Es una buena pregunta para que los ediles por el Movimiento Vecinal, antes de votar la directiva emanada por el Poder Ejecutivo, -al que por obligación institucional deberían controlar-, le hagan al Intendente, ya que son los únicos concejales que hablan con el Ejecutivo.
Ediles que ingresaron por el Partido Político Movimiento Vecinal, mas allá de números y cuestiones técnicas, lo que molesta a la gente que les paga el sueldo a ustedes para defenderlos, es el hecho de que avasallaron sus derechos ciudadanos.
Solo por eso, -y fundamentalmente por eso-, deberían rechazar el proyecto de ordenanza del Departamento Ejecutivo.
Por ser mayoría, ustedes, -y solo ustedes-, tienen la gran posibilidad de devolverle dignidad institucional al Concejo Deliberante que integran.
La gente los mira, esperando que no vuelvan a defraudarla.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
domingo 12 de julio de 2009
REPAVIMENTACIONES
El cobro de la repavimentación de 300 cuadras en la ciudad cabecera hizo resurgir el cuestionamiento sobre la forma en que se impone pagar a los frentistas, a partir de la declaración de utilidad pública y pago obligatorio que debe aprobar el Concejo Deliberante, lo que será un trámite para la mayoría oficialista.
Ya se definió que el metro lineal de frente costará 580 pesos y el propio Intendente explicó por Radio 3 que se dispondrán planes de pago accesibles para todos los casos.
Carlos Sánchez remarcó que para el caso de los vecinos que quieran realizar el pago al contado habrá tres alternativas: un descuento del 50% para aquellos que adhieran antes del 30 de septiembre; del 40% para quienes lo hagan con anterioridad al 31 de diciembre; y del 30% para los que adhieran antes del 30 de marzo de 2010.
El jefe comunal aclaró que habrá planes de pago de 12, 24, 36, 48 y 60 cuotas mensuales fijas sin recargos o intereses.
Ejemplificó que para el caso del plan de cancelación a cinco años un frentista con una vivienda de diez metros de frente pagará 97 pesos por mes.
El Intendente especificó que en el caso de las propiedades horizontales todos los titulares pagaran prorrateado por la parte que ocupen de la parcela.
Estarán exentos de abonar la mejora los eximidos de los pagos de la tasa municipal de servicios urbanos, los jubilados, los carenciados, las entidades de bien público e instituciones deportivas, y los propietarios de cocheras y bauleras.
Sánchez remarcó que el pago de esta obra será un acto de equidad con aquellos que oblan por la repavimentación de las avenidas o cuadras que se repavimentaron en ese mismo plan. Y subrayó que lo ingresado por este recupero se destinará a un “Fondo Solidario de Obras Públicas”, dinero que se utilizará en iluminación, cordón cuneta y pavimento en los sectores mas alejados del centro.El hecho de cobrar una obra que subsidia el Gobierno Nacional, -con fondos que salen del bolsillo de todos los contribuyentes-, ha generado, cómo es lógico, rechazos.
Ahora, es importante esclarecer la metodología implementada para ver si hubo errores administrativos o fallos sistémicos que terminan perjudicando a los frentistas.
Lo primero es ver porque no se llamó a registro de oposición.
Y el Departamento Ejecutivo no lo hizo porque utilizó la prerrogativa que le otorga la Ordenanza de Obras Públicas, que especifica que el registro de oposición es obligatorio cuando es la empresa que ejecuta la obra, -en este caso el pavimento-, la que le cobra en forma directa al frentista.
Cuando el recupero lo hace el estado, -en este caso Municipal-, es facultad del Intendente realizar o no el registro de oposición previo a proponer librarla al cobro, y ponerla a consideración del Concejo Deliberante que debe declarar la obra de utilidad pública y pago obligatorio para que pueda ser cobrada.
Ahora hablemos de números.
La repavimentación de 300 cuadras en Tres Arroyos tiene un presupuesto de 35 millones, y la obra fue adjudicada a la empresa Vial Agro, que cotizó 34.998.629 pesos, con 93 centavos.
Y cuanto puede recaudar la Municipalidad por su recupero ?
Es difícil dar precisiones, por las eximiciones de pago a aplicar, porcentajes de cuadras sin tratar que pagaran igual por bocacalle, étc., pero se puede hacer la siguiente estimación:
Un metro lineal cuesta 580 pesos. La cuadra tiene cien metros, es decir que su valor total será de 58 mil pesos. Tiene dos frentes, por consiguiente esa cifra se duplica y totaliza 116 mil pesos. Se van a repavimentar 300 cuadras, con lo cual el monto estimado que la Municipalidad estaría en condiciones de cobrar hasta en un plazo de cinco años será de 34.800.000 de pesos, lo que representa un 99, 43 % del presupuesto oficial de la obra.
El negocio político que hizo el Intendente Sánchez este año es único.
Recibió del Gobierno Nacional y Provincial 280 millones de pesos, -para obra pública lo que permitirá mantener la actividad económica en una año de crisis interna y externa-, mostrar inicio de múltiples obras previo a la elección, y, encima, disponer con el recupero de las mejoras una enorme masa de ingresos extrapresupuestarios hasta terminar su mandato.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
Ya se definió que el metro lineal de frente costará 580 pesos y el propio Intendente explicó por Radio 3 que se dispondrán planes de pago accesibles para todos los casos.
Carlos Sánchez remarcó que para el caso de los vecinos que quieran realizar el pago al contado habrá tres alternativas: un descuento del 50% para aquellos que adhieran antes del 30 de septiembre; del 40% para quienes lo hagan con anterioridad al 31 de diciembre; y del 30% para los que adhieran antes del 30 de marzo de 2010.
El jefe comunal aclaró que habrá planes de pago de 12, 24, 36, 48 y 60 cuotas mensuales fijas sin recargos o intereses.
Ejemplificó que para el caso del plan de cancelación a cinco años un frentista con una vivienda de diez metros de frente pagará 97 pesos por mes.
El Intendente especificó que en el caso de las propiedades horizontales todos los titulares pagaran prorrateado por la parte que ocupen de la parcela.
Estarán exentos de abonar la mejora los eximidos de los pagos de la tasa municipal de servicios urbanos, los jubilados, los carenciados, las entidades de bien público e instituciones deportivas, y los propietarios de cocheras y bauleras.
Sánchez remarcó que el pago de esta obra será un acto de equidad con aquellos que oblan por la repavimentación de las avenidas o cuadras que se repavimentaron en ese mismo plan. Y subrayó que lo ingresado por este recupero se destinará a un “Fondo Solidario de Obras Públicas”, dinero que se utilizará en iluminación, cordón cuneta y pavimento en los sectores mas alejados del centro.El hecho de cobrar una obra que subsidia el Gobierno Nacional, -con fondos que salen del bolsillo de todos los contribuyentes-, ha generado, cómo es lógico, rechazos.
Ahora, es importante esclarecer la metodología implementada para ver si hubo errores administrativos o fallos sistémicos que terminan perjudicando a los frentistas.
Lo primero es ver porque no se llamó a registro de oposición.
Y el Departamento Ejecutivo no lo hizo porque utilizó la prerrogativa que le otorga la Ordenanza de Obras Públicas, que especifica que el registro de oposición es obligatorio cuando es la empresa que ejecuta la obra, -en este caso el pavimento-, la que le cobra en forma directa al frentista.
Cuando el recupero lo hace el estado, -en este caso Municipal-, es facultad del Intendente realizar o no el registro de oposición previo a proponer librarla al cobro, y ponerla a consideración del Concejo Deliberante que debe declarar la obra de utilidad pública y pago obligatorio para que pueda ser cobrada.
Ahora hablemos de números.
La repavimentación de 300 cuadras en Tres Arroyos tiene un presupuesto de 35 millones, y la obra fue adjudicada a la empresa Vial Agro, que cotizó 34.998.629 pesos, con 93 centavos.
Y cuanto puede recaudar la Municipalidad por su recupero ?
Es difícil dar precisiones, por las eximiciones de pago a aplicar, porcentajes de cuadras sin tratar que pagaran igual por bocacalle, étc., pero se puede hacer la siguiente estimación:
Un metro lineal cuesta 580 pesos. La cuadra tiene cien metros, es decir que su valor total será de 58 mil pesos. Tiene dos frentes, por consiguiente esa cifra se duplica y totaliza 116 mil pesos. Se van a repavimentar 300 cuadras, con lo cual el monto estimado que la Municipalidad estaría en condiciones de cobrar hasta en un plazo de cinco años será de 34.800.000 de pesos, lo que representa un 99, 43 % del presupuesto oficial de la obra.
El negocio político que hizo el Intendente Sánchez este año es único.
Recibió del Gobierno Nacional y Provincial 280 millones de pesos, -para obra pública lo que permitirá mantener la actividad económica en una año de crisis interna y externa-, mostrar inicio de múltiples obras previo a la elección, y, encima, disponer con el recupero de las mejoras una enorme masa de ingresos extrapresupuestarios hasta terminar su mandato.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
viernes 3 de julio de 2009
INTERNAS GENERALES
Cómo viene ocurriendo desde 2.003, la elección legislativa de este año fue una reedición de la interna peronista.
En Tres Arroyos, el Movimiento Vecinal se impuso holgadamente, aun perdiendo casi 4.600 votos en relación al comicio de 2.007. Pero esa merma del 26% de votantes no le impidió obtener cinco concejales, y agregar un edil más al bloque oficialista.
Sánchez se consolida con caudal electoral propio, pero, no debe desatender ciertas cuestiones que surgen de los guarismos.
Lo primero es entender que volvió a los parámetros normales de adhesión electoral del vecinalismo, y que el 38% de apoyos que logró es casi un tercio de los rechazos a su gestión manifestados en las urnas, que totalizaron un 62% de los sufragios.
Un párrafo aparte es Claromecó. Allí, el Movimiento Vecinal salió tercero, detrás de la UCR y del PJ. Y hay una sola explicación para esto: los claromequenses rechazan la descentralización en los términos que hoy está planteada.
Lo más destacado de la elección local es el segundo lugar que logró la Unión Cívica Radical. Este apoyo de la gente, traducido en poco más de 6.500 votos, no es gratuito. Los radicales se lo ganaron con convicciones, dignidad y trabajo permanente; porque pese a no contar con concejales, la UCR fue uno de los que mas proyectos presentó a consideración del Concejo Deliberante.
El PJ resultó tercer y esto tiene que ver con su historia de ser incorregibles. Entre la lista oficialista de Garate y las del peronismo disidente de Varese y San Román suman 8.426 votos. Juntos hubieran terminado segundos y logrado un concejal más.
Es cierto que con la catarata de obras enviadas el Gobierno Nacional se favoreció la figura del Intendente vecinalista, pero esto no debe ser “la excusa”, porque entre los votos logrados por la lista del oficialismo local y la del kirchnerismo a nivel nacional hay cinco mil sufragios de diferencia a favor del vecinalismo.
Ese corte de boleta muestra que el electorado diferenció las gestiones y demuestra a los peronistas locales que el problema de su posicionamiento real electoral pasa por su desunión.
Cómo hacer para que en 2.011 se junten Garate, Varese, Garrido, Fernández, San Román y el resto es una pregunta que no puede responder ni el oráculo de Delfos, si aun funcionara.
El 28 de junio, las urnas de Tres Arroyos mostraron que el gran perdedor fue Acción Comunal. Solo logró 986 votos, que estuvieron muy lejos de alcanzar los 3.800 que se necesitan para lograr un concejal, y perderán dos de sus tres ediles.
No corresponde comparar este resultado con la elección de 2.007 porque en esa oportunidad fueron junto al Frente por la Victoria. Si es importante hacer un comparativo cuando se lanzó este partido,- a principios de 2.007-, y como una agrupación solo municipalista.
Por aquella época, -meses antes de unirse al Kircherismo-, Acción Comunal con Graciela De Leo a la cabeza tenía una intención de voto muy similar a la del Intendente Carlos Sánchez.
De cómo se pasa de disputarle palmo a palmo el electorado al oficialismo ejecutivo a terminar con menos del 3% de los votos en una legislativa en poco más de dos años, debería motivar un profundo análisis en el seno de este partido político.
En el plano nacional, Néstor Kirchner perdió la interna peronista en la provincia de Buenos Aires por dos puntos de porcentaje, pero cayó derrotado en la general del país por el 74% de los votos.
Es increíble como todos los analistas políticos reparan en la derrota de Néstor Kirchner a manos de De Narváez por un mero 2% en territorio bonaerense, y nada dicen que en el global de Argentina, los sufragios no kirchneristas representaron el 74,45 %.
Nadie le preguntó a la Presidente de la Nación en la conferencia de prensa sobre el escaso total de votos que el Gobierno Nacional obtuvo en todo el país, que significó solo el 25,55 %.
Será que el periodismo nacional también cayó en la trampa de polarizar la elección con el duelo partidario bonaerense, y así tapar lo que pasa en el resto del país ?
No hay que olvidar algo importante. Kirchner perdió con el que eligió como opositor. Esa polarización inducida con el Properonismo hizo casi desaparecer mediáticamente al Panradicalismo del Acuerdo Cívico y Social, algunos de cuyos integrantes, -como Carrió y Cobos-, favorecieron la estrategia del Gobierno Nacional para sacarlos de la escena de campaña.
En las urnas, la gente hizo que Kirchner perdiera por poco la interna en la provincia de Buenos Aires y por escándalo la general nacional. Pero solo en diciembre se sabrá si en el juego de los aliados en el Congreso, el Gobierno K perdió, empató o ganó las elecciones.
Cuando votamos, expresamos lo que deseamos que nos represente; ahora, atendiendo lo que pasó en las postelecciones de los últimos seis años, podemos estar seguros de que a quienes elegimos nos representarán a nosotros o a ellos?
Tenemos la certeza de que votamos opositores incomprables o negociantes oportunistas?
La respuesta, solo la empezaremos a tener el 10 de diciembre.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
En Tres Arroyos, el Movimiento Vecinal se impuso holgadamente, aun perdiendo casi 4.600 votos en relación al comicio de 2.007. Pero esa merma del 26% de votantes no le impidió obtener cinco concejales, y agregar un edil más al bloque oficialista.
Sánchez se consolida con caudal electoral propio, pero, no debe desatender ciertas cuestiones que surgen de los guarismos.
Lo primero es entender que volvió a los parámetros normales de adhesión electoral del vecinalismo, y que el 38% de apoyos que logró es casi un tercio de los rechazos a su gestión manifestados en las urnas, que totalizaron un 62% de los sufragios.
Un párrafo aparte es Claromecó. Allí, el Movimiento Vecinal salió tercero, detrás de la UCR y del PJ. Y hay una sola explicación para esto: los claromequenses rechazan la descentralización en los términos que hoy está planteada.
Lo más destacado de la elección local es el segundo lugar que logró la Unión Cívica Radical. Este apoyo de la gente, traducido en poco más de 6.500 votos, no es gratuito. Los radicales se lo ganaron con convicciones, dignidad y trabajo permanente; porque pese a no contar con concejales, la UCR fue uno de los que mas proyectos presentó a consideración del Concejo Deliberante.
El PJ resultó tercer y esto tiene que ver con su historia de ser incorregibles. Entre la lista oficialista de Garate y las del peronismo disidente de Varese y San Román suman 8.426 votos. Juntos hubieran terminado segundos y logrado un concejal más.
Es cierto que con la catarata de obras enviadas el Gobierno Nacional se favoreció la figura del Intendente vecinalista, pero esto no debe ser “la excusa”, porque entre los votos logrados por la lista del oficialismo local y la del kirchnerismo a nivel nacional hay cinco mil sufragios de diferencia a favor del vecinalismo.
Ese corte de boleta muestra que el electorado diferenció las gestiones y demuestra a los peronistas locales que el problema de su posicionamiento real electoral pasa por su desunión.
Cómo hacer para que en 2.011 se junten Garate, Varese, Garrido, Fernández, San Román y el resto es una pregunta que no puede responder ni el oráculo de Delfos, si aun funcionara.
El 28 de junio, las urnas de Tres Arroyos mostraron que el gran perdedor fue Acción Comunal. Solo logró 986 votos, que estuvieron muy lejos de alcanzar los 3.800 que se necesitan para lograr un concejal, y perderán dos de sus tres ediles.
No corresponde comparar este resultado con la elección de 2.007 porque en esa oportunidad fueron junto al Frente por la Victoria. Si es importante hacer un comparativo cuando se lanzó este partido,- a principios de 2.007-, y como una agrupación solo municipalista.
Por aquella época, -meses antes de unirse al Kircherismo-, Acción Comunal con Graciela De Leo a la cabeza tenía una intención de voto muy similar a la del Intendente Carlos Sánchez.
De cómo se pasa de disputarle palmo a palmo el electorado al oficialismo ejecutivo a terminar con menos del 3% de los votos en una legislativa en poco más de dos años, debería motivar un profundo análisis en el seno de este partido político.
En el plano nacional, Néstor Kirchner perdió la interna peronista en la provincia de Buenos Aires por dos puntos de porcentaje, pero cayó derrotado en la general del país por el 74% de los votos.
Es increíble como todos los analistas políticos reparan en la derrota de Néstor Kirchner a manos de De Narváez por un mero 2% en territorio bonaerense, y nada dicen que en el global de Argentina, los sufragios no kirchneristas representaron el 74,45 %.
Nadie le preguntó a la Presidente de la Nación en la conferencia de prensa sobre el escaso total de votos que el Gobierno Nacional obtuvo en todo el país, que significó solo el 25,55 %.
Será que el periodismo nacional también cayó en la trampa de polarizar la elección con el duelo partidario bonaerense, y así tapar lo que pasa en el resto del país ?
No hay que olvidar algo importante. Kirchner perdió con el que eligió como opositor. Esa polarización inducida con el Properonismo hizo casi desaparecer mediáticamente al Panradicalismo del Acuerdo Cívico y Social, algunos de cuyos integrantes, -como Carrió y Cobos-, favorecieron la estrategia del Gobierno Nacional para sacarlos de la escena de campaña.
En las urnas, la gente hizo que Kirchner perdiera por poco la interna en la provincia de Buenos Aires y por escándalo la general nacional. Pero solo en diciembre se sabrá si en el juego de los aliados en el Congreso, el Gobierno K perdió, empató o ganó las elecciones.
Cuando votamos, expresamos lo que deseamos que nos represente; ahora, atendiendo lo que pasó en las postelecciones de los últimos seis años, podemos estar seguros de que a quienes elegimos nos representarán a nosotros o a ellos?
Tenemos la certeza de que votamos opositores incomprables o negociantes oportunistas?
La respuesta, solo la empezaremos a tener el 10 de diciembre.
Hasta la próxima.
Marcelo N. Mouhapé Furné.
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